xxx estudiantes

Estaba aburrido, así que llame a un transexual para tener una experiencia nueva, fue una de las mejores cosas que me pasaron. No podía dejar de gemir del placer

Había salido de fiesta con mis amigos, fue una noche divertida, con alcohol, buena comida y buenas conversaciones (un poco picantonas), después de cenar nos fuimos al pub de moda, allí me puse enfermísimo viendo como las “niñas” iban con sus vestiditos de verano, sus escotes de locura, sus sandalias que dejaban ver sus preciosos pies… A pesar de intentar ligar a alguna de ellas me fui a dormir solo, solo y borracho, solo, borracho y con una calentura importante, aún era relativamente pronto así que me hice un último petilla y me puse a leer relatos eróticos en esta misma web, me encantan los de dominación, especialmente aquéllos en que una mujer le folla el culo a su pareja, o le obliga a su novio a ver como se folla a otros, pero hay un fetiche al que nunca me había atrevido a sucumbir, que todo eso lo hiciese un transexual.

Mi tío empezó a amenazarme con decile a mi padre sobre mi potro, para callarlo tuve que dejar me hiciera suya

Con lo que descubrí hijita voy a hacer que hagas lo que yo quiera –dijo a mí oído antes de entrar de nuevo a la casa–. Cada vez que estábamos solos en la casa o afuera no me quitaba la mirada de encima y repasaba recorriendo con sus pervertidos ojos cada uno de los rincones de mi cuerpo. Yo no sabía que hacer pero si de algo estaba segura es que el intentaría tomarme de nuevo y yo tenía mucho miedo. Trataba de vestirme mucho más tapada. No había entrado a la alberca por días y trataba siempre estar cerca de mi hermano o de mi padre par ano quedarme sola con él, por más que la presencia de mi hermano me molestara, sabía que mi tío no intentaría nada mientras yo estuviera cerca de ellos.

Fui violada, forzada a tener sexo por los hombres que trabajan para Big D. Me rompieron la conchita, me destrozaron la garganta

Había terminado lastimada por la forma en la que Big D había perforado mi garganta, pero eso apenas estaba comenzando. La pandilla de aquel hombre estaba dentro de la oficina. Llamó a más de diez de sus hombres dentro y el último cerró la puerta. Quiero que llenes de satisfacción a estos hombres por su buen trabajo –dijo Big D mientras descansaba su grasoso trasero en aquel sofá–. Yo no tenía más remedio que obedecer las órdenes de aquel negro asqueroso así que me puse de nuevo de rodillas y todos comenzaron a bajarse los pantalones al mismo tiempo. La variedad de penes era enorme. Había entre muy gordos y grandes hasta algunos de tamaño muy regular, incluso uno muy pequeño, parecido al de mi esposo en ese entonces. Yo me puse frente a ellos como una perra esperando a su amo por comida y ahí fue cuando uno de ellos tomo la iniciativa. Era el más obeso de todos. Su pene no era muy grande pero si algo gordo. Tomo su pene aun flácido y me dijo –abre bien la boca puta, ahorita vas a hacer crecer al animal–. Me tomo del cabello y metió su polla gorda haciéndome comérmela a la fuerza. Con su mano empujaba fuerte para que yo probara por completo su polla. Por el tamaño que tenía solo lo chupaba y cabía muy bien en mi boca. Cuando comenzó a crecer me di cuenta que me había equivocado totalmente. Su pene era más grande de lo que imaginaba y ya no cabía en mi boca por el grosor. Tenía que volver a esforzarme para no vomitar por su alcance en mi garganta. Por accidente lo roce con mis dientes al tratar de abrir mi boca aún más y el me jalo fuerte el cabello. No quiero que me lo muerdas ramera –dijo mientras me miraba a los ojos–. Trate de explicarle que era para que me cupiera en la garganta, pero antes de que pudiera hilar dos palabras me volvió a callar con un –cállate y ponte a chupar perra frijolera–. Todos los hombres en la habitación se masturbaban viendo aquel espectáculo. Tienes unas tetas que parecen ubres de vaca –dijo en tono burlón–. Yo no dije nada y seguí mamando su polla. Uno de los chicos que había estado en aquel incidente en mi consultorio le dijo a aquel hombre obeso –si es una vaca negro, tienen leche esas ubres–. Oh mierda negro tengo que probar esa mierda –dijo mientras sacaba su polla de mi boca–. Me sentó en otro de los sofás que había en la oficina y él se sentó a mi lado. Yo pude descansar un momento del dolor y la sensación de vomito que causaba su obesa polla en mi garganta.

Me coge bien duro mi primo el cubano

Hola, me llamo Elizabeth. soy de venezuela Creo que para empezar mi relato, me gustaría describirme un poco. hoy tengo 19 años, mido 1.60, no tan delgada, piel blanca y cabello largo hasta las nalgas, muy alasiado, de color negro aunque, ojos marrones. Sin pretender ser arrogante, dicen que muy bonita, bueno, desde niña siempre he sido muy pretendida por los hombres de todas las edades. les dejo unas fotos mías en mi perfil por si quieren saber cómo soy

Hace poco un joven comenzó a trabajar como taxista, su primera clienta fue una joven de 19 años con la que follo como loco

Acudía a aquella plazoleta con frecuencia, de cinco a seis y media de la tarde, excepto fines de semana. Era un rato exclusivo para mí, un rato íntimo e  intransferible. Sin parientes, sin vecinos, sin amigos. Solo. Yo y mi tablet, más el banco de piedra, la catedral dándome sombra, casas señoriales del siglo XV delante y calles peatonales de adoquines en derredor, así como árboles, palomas y pajarillos. Allí navegaba por los mares de Internet, wasapeaba, escribía, leía, escuchaba música… Podía permitírmelo porque trabajaba de 08:00 a 15:00, el horario típico de los funcionarios copiado por un taxista novato heredero de un taxi.

Luego de doce años me encuentro con Carmen, mi gran amor

Al empezar 1961 de nuevo estaba en un puesto fronterizo del desierto, éste junto a Argelia, pero con las mismas vistas de antes, desierto, desierto y más desierto, sin vestigio de vida aunque eso fuera una ilusión, pues la vida se agarra a la vida, surge y prospera en todos los ambientes, por hostil que sea. Pero ahora era diferente. Lo que antes se me hizo insufrible y aburrido esta vez me servía de calmante, daba sosiego y paz a mi espíritu, tan traumatizado por los cuatro meses pasados en el Congo. Cuando con los binoculares de campaña observaba ese paisaje desértico tan cambiante, con sus arenales y espacios pedregosos, las cadenas de dunas de arena arrastrada por los vientos o las someras montañas de dura roca, todo ello seco, árido, en esta otra vez me tranquilizaba antes que agobiarme. Hasta la atmósfera que allí se respira, agobiante y a veces casi irrespirable por la casi permanente calima que reina, se me hacía más llevadera. Ahora todo eso era para mí como uno de esos gajes de la vida imposibles de sortear y ante lo que sólo queda el remedio de adaptarte y aceptar buenamente lo que no tiene remedio ni cura

Espiando a una hermosa madura en el parking del gimnasio

El trabajo y la universidad me estaban quitando mucho tiempo libre, pero por suerte, el polideportivo al que siempre había ido amplió su horario por las noches para hacer competencia a los gimnasios 24 horas. Por las noches no dejaban todo el espacio disponible, solamente salas de máquinas y duchas.

Una sacerdote demasiado pervertido y sobre todo calentón

Cuentan las antiguas crónicas, que yo no osaré contradecir; que en un pueblo de La Mancha de cuyo nombre nadie sabe dar fe que un clérigo, barrigón y de natural colérico, se encendía como una antorcha cuando una moza sonreía. Decía el pastor que el demonio habitaba en las entrañas de las mujeres alegres y que él estaba dispuesto a exorcizar a toda aquella mujer a la que el maligno intentase perder. Eran famosas en la comarca las filípicas que desde el altar lanzaba a los atribulados campesinos que ya veían caer sobre ellos el ardiente azufre del infierno.

Termine teniendo sexo con el dentista de mi mejor amiga

¡Muy buenas! Hoy voy a contaros una historia que me sucedió cuando trabajaba en una ciudad del interior con pocos habitantes. Tengo que decir que en aquella época no existían las apps de ligoteo y al ser una ciudad pequeña era difícil ligar… aunque cada uno hacía lo que podía, como es lógico ?

Nunca me espere que una visita a la casa de mi tío terminara así

mi padre me dijo que viajaríamos a visitar a mi tío puesto que iba a comprar unas cosas para el carro, que saldríamos muy temprano. Les cuento, mis tíos tienen una hija de 18 años, un varón de mi edad, de 15 años y otro más pequeño de 8 años, mi prima estaba en mi ciudad y la pasaríamos buscando antes de irnos.

Tenía que aprobar esa materia, tenía que tener una buena nota y lo único que pude hacer fue hacerlo con mis profes y mi papá se involucro

La materia de secundaria se estaba poniendo cuesta arriba, de estas la más difícil era para mí Tecnología, no solo por la materia en sí, sino por el profesor, ¡lo odiaba! Pero en el segundo trimestre una gran sorpresa llegó de manos de su sustitución, cambiarían al imbécil de Jesús, gracias a Dios. Lo que menos quería era pasar los últimos seis meses de instituto con él dándome clases. La directora nos presentó a Fernando, él a primera vista se veía bien, tipo amable, bien parecido, mucho más joven que el recién desaparecido. Las primeras clases fueron normales, sin embargo en la segunda semana comencé a notar algo extraño…, comencé a sentarme en las primeras mesas, muy cerca de él, y un día logré pescarlo mirándome las piernas, la verdad al principio me sentí un poco incomoda con tal hecho, pero después no sé por qué me gustaba, es decir ¡¿A qué mujer no le gusta sentirse deseada?! Además no pasaría de un miradita. A propósito comencé a usar mi falda más corta, cuando no me ponía unas mallas ajustadas que realzaban todo mi talle, mi culo redondo y respingón y mi vulva mullida. Su mirada a mis piernas era intensa, pero a mi culo más aún…, me divertía ver al profesor con esa actitud. Era un juego para mí, a los 14 años las hormonas despiertan y están alborotadas. Por entonces no había estado aún con ningún chico, pero sabía muy bien todo sobre el sexo, sobre todos esos asuntos que dicen son solo para adultos, obviamente gracias al Internet y a la TV de pago. El profesor Fernando no tenía ni idea de que lo había pillado, cuando nos llamaba a revisar la tarea, se portaba muy amable conmigo, se había aprendido mi nombre y me sacaba a hablar sobre cualquier tema y a realizar los problemas en la pizarra. Pensé que lo mejor sería seguirle la corriente, era pésima en matemáticas y física, y esta materia además tenía otras muchas cosas dispares entre sí que debíamos conjugar con las fórmulas…,  necesitaba pasar los exámenes venideros, sea como sea. Un día se acercó a mí y me dijo que si podía esperarlo después de clase. Todos se fueron y yo me quedé en mi lugar esperando que se desocupara. Por fin me dijo…

mi secreto con el ahijado de mi papa

esto que les voy a contar empezo hace 11 años, actualmente tengo 25, es una historia 100 % real donde comenze como activo y termine siendo el pasivo come vergas

En la madrugada cuando todos dormían, me folle a mi perro

Hola ,quiero decirles que lo que les contaré es real, ya lo dije en mi primer relato pero bueno (que por cierto no me gustó ,tengo que editarlo ,se me escaparon muchos detalles ,es que no pensaba escribir mas aquí pero me está gustando relatarles sobre mi vida sexual con mi perro . )