sexso fuerte

Tarde de verano con mis primas, siempre nos tuvimos mucha confianza desde que éramos peques pero esto ya paso a las otras ligas

Esta historia es verídica y me ocurrió hace ya algunos años. Lo cierto es me encantan los relatos que aquí aparecen y los disfruto mucho, es por eso que quiero hacer a todos y todas participes de mi experiencia en aquellos años. Me llamo Javier. Cuando todo esto ocurrió, yo debía tener 19 años y fui a casa de mis primas, con las que siempre he tenido mucha relación y confianza desde que éramos muy pequeños. Pasábamos juntos muchos fines de semana en la piscina y nuestros padres, además, trabajaban juntos en la misma empresa. Mis padres me dejaron allí por la mañana y me recogerían por la noche, ya que ellos se iban con mis tíos a una fiesta de despedida de un compañero de trabajo que se jubilaba.

Mi hermana menor se termina calentando y entra a mi habitación a follarme, inesperado pero excitante

Mi historia se remonta a los años ochenta. En ese tiempo estaba saliendo del colegio, con 17 años, con una activa vida social, fiestas, amigos, mas con el beneplácito de contar con el auto de mi madre el que podía manejar sin licencia. Amante de las fiestas, extrovertido, bueno para el deporte, bueno para salir, muy sociable, con mucha suerte con las chicas , malas notas en el colegio, mala conducta, mi vida transcurría sin mayores contratiempos. No era musculoso, más bien delgado, pero bien, siempre fui alto y de buena facha, por lo que tenía mucha suerte con el sexo opuesto.

El tío de mi ex me convierte en su perra

Hace un tiempo tenia una pareja que era mujer y llegamos a comprender nuestros gustos sexuales con profundidad, incluso descubrio mi gusto por la ropa femenina pero bueno eso es otra historia, previamente a que ella supiera de todo esto yo ya tenia años con cierto placer primero tan solo por el sexo con una buena verga o dildo, pero fue derivando y atrayendome el aspecto femenino y mientras mas lo probé mas ha sido mi exitación.

En el parque conocí a un hombre, un señor que no ni un poco guapo. Pero lo hizo, obtuvo lo que quería de mí y sin problemas

Hace algunos días iba caminando por la calle, había ido a ver a unos clientes, iba muy arreglada, una minifalda negra con blusa blanca, un saco negro, tacones negros muy altos, mi cabello lo había planchado, la reunión había sido muy buena, logré que aquellos empresarios empezaran a hacer mayores pedidos a nuestra empresa, ese día no lleve mi carro pues en esa zona es muy difícil encontrar un lugar en el cual estacionarse, así que fui en taxi, regresaría de la misma forma.

emputeciendo a una jovencita 1

Hola, me presento, me llamo Calos 32 años, soltero… Vivo solo en el centro de Madrid, y esta es una historia que me paso hace poco, sigue en curso la verdad, tras buscar ideas en los relatos de esta web me decidí a compartir mi historia.

Hace tiempo que quería follarme a un maduro

Estoy muy nerviosa y muy mojada. Tumbada con las piernas abiertas y boca arriba, en una cama con un espejo encima, en el que me estoy viendo reflejada. Llevo una minifalda vaquera tan corta que si abro las piernas se me ve el chochito. Por encima una camiseta blanca de algodón, de manga corta. Muy, muy ajustada, es dos tallas menos que la mía y tengo una 100 de sujetador. La tela se estira a la altura de los pezones, de pura presión, volviendo ese trozo de tela más fina y transparente. En el espejo también veo reflejado un libro negro sobre la mesilla, con cuatro rayas de coca pintadas en el lomo. Al lado un billete hecho un turulo. Giro sobre mi misma y dirijo mi cuerpo hacia la droga, con esto me siento capaz de ser todo lo cerda que yo quiera. Mi cuerpo toma las riendas y mi coño es el que manda. Me siento libre para hablar, actuar y follar como una auténtica zorra.

¿Con quién? ¿Con el tío o el sobrino?

Ese lunes no quise responder a ningún mensaje de los que había recibido, la partida de Israel me había dejado algo deprimido, al día siguiente Rebeca me regaño por no haber respondido a sus mensajes y llamadas, le conté sobre la visita de mi tío y mi primo, a medias porque para ese tiempo aún no le tenía tanta confianza, durante el receso al encontrarme con el entrenador del equipo de natación me dijo que me había estado buscando para decirme que el viernes iniciarían nuevamente los entrenamientos y que desde ese día formaría oficialmente parte del equipo, otra de las nuevas noticias de las que me entere es que Javier había terminado con Liza por lo cual empezó a pasar más tiempo con Rebeca y conmigo

Yo no soy de salir mucho, esa noche me llevaron arrastrándome y fue cuando conocí a Ana. Me volvió loco, perdí la cabeza y me dejé llevar después de mucho

No solía salir por las noches. No era mi estilo, me sentía incómodo. Las noches para mi consistían en tumbarse en cama, escribir, ver alguna película, o solamente pensar hasta quedarme dormido. Esto me hacía especialmente feliz los días de lluvia, el ruído del agua con la ventana siempre me inspiro. Cuando veía el cristal, mi subconsciente siempre dibujaba ese rostro, el de ella. Aunque habían pasado 5 meses desde que me dejo la seguía echando de menos. Me vestí despacio, tenía tiempo de sobra. No fui muy original, mi camisa favorita de cuadros rojos con un pantalón negro.

Me cogí a mi amiga y me encanto

Sonia y Tati, nuestras protagonistas, estaban emparejadas y vivían juntas desde largo tiempo atrás. Desde poco tiempo después, que la segunda entrara a trabajar en el call-center de aquella conocida compañía de telecomunicaciones. Un trabajo de mierda pero para Tati no estaba mal. De hecho y a sus veintiún años, conocía y había conocido muchos otros con peores condiciones laborales sin duda. Con su horario ya prefijado de antemano y sin muchas sorpresas al respecto, al menos allí le pagaban cada inicio de mes y tenía para el alquiler y sus caprichos. Pensándolo bien, ¿qué más podía pedir?

Necesito correrme de nuevo con mi hija universitaria

Mi amigo Berto aún era virgen. Tenía una tía que era la fuente de su inspiración. Se llamaba Genoveva, tenía una hija y estaba casada con un guardia municipal. Genoveva era muy guapa, tenía 38 años y era alta y morena. Sus tetas eran fenomenales, sus caderas anchas y su culo gordo. Era una delicia de mujer.

Tuve sexo con la amiga de una compañera de trabajo, ella es una MILF increíble y sabia a la perfección cumplir todos mis deseos sexuales

Como ya os conté en un relato anterior, El Vestido Rojo, soy un chico normal que le gusta cuidarse, con ojos verdes y castaño un chico normal. Mi profesión soy mecánico y soy el encargado de hablar con los clientes, digamos que soy el encargado de mi sección. Lo que hace que mi forma de ser sea amable y simpática y tenga mucha empatía con la gente.

Estoy casada, soy joven y me encanta ser sexualmente activa. Con mi hombre decidimos probar algo nuevo y terminamos en un trio

Hola mi nombre es Sue soy casada y tengo 25 años de edad. Piel canela mido unos 5’5” y peso 102 lbs. Soy coqueta y elegante. Este relato que les voy a contar me sucedió para el mes de febrero de este año (2018). Mi esposo cada cierto tiempo viaja por asuntos de trabajo y en uno de sus viajes mientras nos hablábamos calenturas cosa que siempre hacemos el me pregunta que bajo que condiciones estaría dispuesta para hacer un trío. Me sorprendió su pregunta, pero le contesté que tenía que estar en una relación bien abierta, que tiene haber mucha confianza a lo que el me contesta súper rápido nos tenemos confianza y somos “open”. A lo que le contesté que es cierto. Estuvimos un tiempo hablando, poniendo reglas y fantaseando sobre el tema. Me tomó por sorpresa que el no me puso restricciones el me dejo el camino abierto para ser una PUTA en todo el sentido de la palabra. Y dentro de todo lo que acordamos el trío sería el y otro hombre para mí ya que a el le gusta la idea de verme bien puta con otro hombre.

Trío con mi pareja, me fascina ver a mi esposo follar con otra

Es muy evidente decir que cuando se es adicto al sexo, mientras más tienes más quieres, todo se va haciendo poco, pero por suerte he tenido el apoyo de mi esposo y sabe cómo ayudarme, además de que el sale baneficiado, de entre todas mis fantasías, siempre estaba la de verlo en acción con otra, lo probamos en unos bares SW, fue divertido y estuvo bien pero, no terminaba por complacerme, además de que mientras él estaba ocupado con ella a mí me estaban dando por detras y eso hace a uno no poner toda la atención debida, pero logré contactar con una chica de ahí mismo del bar, y aceptó vernos fuera los tres, y pues por fin podríamos irnos al hotel, ahí sería la cosa muy diferente, primero pasamos mi esposo y yo pagamos la habitacion y subimos ella minutos después entro aviso que pasaría a la habitación no. tal nos llamaron pero contesto mi marido y la dejaron pasar, así que ya los tres encerrados, les pedí que por favor me dejaran verlos.

Una noche de festejo termina en un regalo para papá, soy la consentida de papi

Una gran fiesta estaba por celebrarse. Mi padre cumplía 68 años, acababa de tener una operación de corazón y todos estábamos muy felices de poder tenerlo con nosotros; en especial yo porque mi padre es el hombre que más amo en este mundo, como padre y como hombre.Mi hijo y yo preparábamos todo en casa para la gran fiesta. Mi hijo fue a comprar todos los aperitivos y botanas, yo por mi parte me puse a cocinar el platillo favorito de mi padre. Recordé que no había del alcohol preferido de mi padre y le llame a mi hijo para que no se olvidara de comprarlo.

Cuando estaba desvirgando a mi novia nos dimos cuenta que había dos personas mirando y eso nos gustó mucho por eso seguimos

Eramos muy jovenes y llevabamos saliendo tres meses, durante esos meses teniamos unas relaciones que no pasaban de alguna mamada que me daba ella y lo mismo yo en su chochito moreno peludito, cuento primero como eramos nosotros, ella una gran melena morena rizada, bajita, tetitas medianas, 50 kilos de peso ,un coño moreno de ensortijados pelos negros y abundantes (siempre bien arreglado el triangulito) y un buen culo redondo que llamaba la atencion donde estubiesemos, yo soy rubio, cuerpo atletico de hacer bastante deporte y con una polla de diecisite centimetros vamos normalita.

Un hijo ayudando a su madre, todo por amor

Julia y Juan son un matrimonio corriente. Ella tiene 50 años y el 60, se llevan diez años de diferencia, pero han sido felices siempre. Tienen un hijo de 19, Luis, que los quiere mucho. Lo tuvieron algo tarde por circunstancias de la vida, pero ahora todo va a tomar otro cariz.