sexo de maestros

Susy una dulce ama de casa que le es infiel a su marido con un vendedor

El día anterior había sido fabuloso, recién conoció a Armando y ya había probado el sabor y la tersura de aquel cuerpo joven; se había sentido poseída por aquella virilidad dura y gruesa, la cual había abrigado entre sus piernas de la manera ardiente y experta como solo ella sabía hacerlo. Tal vez no había disfrutado plenamente a Armando, pero ya habría tiempo para ello.

Me convertí en la puta de mi padre y de mi novio

Ese verano decidí tomarme unas vacaciones en una playa alejada de mi ciudad. Era un lugar poco concurrido pero muy tranquilo. Desde que di la noticia, mi familia entera estaba muy entusiasmada menos mi hija Ceci quien sostenía que se aburriría mucho y que prefería quedarse. Mi esposa sugirió que lleváramos al novio, yo me negué en un inicio pero tras una y otra y otra suplica, terminé por cargar con aquél tipo que nunca me había caído bien. Mi hija de inmediato se entusiasmó y acordamos que en una habitación dormiría mi esposa conmigo y en la otra mi hija, su novio y, como chaperón, el menor de mis hijos.

Con mi amiga hicimos un trió con mi perro

Escribo este nuevo relato a pedido de algunas amigas que me preguntaron si aun sigo teniendo sexo con mi perro. En el relato anterior “Una inolvidable noche” que escribí hace ya bastante tiempo narre como fue mis inicios en este mundo zoofílico, y cómo fue que mi perro Rulo me desvirgo. Y desde entonces vivo una experiencia inolvidable con mi novio perruno, es tanto que cogemos que ya lo considero mi novio.

Le ofrezco mi coño a mi propio padre

Corría el mes de agosto de 2019. El cincuentón salió del bar y cruzó la plaza donde se celebraba la fiesta de Santiago Apóstol. Tocaba la orquesta Panorama y la gente bailaba “No vaya a ser” de Pablo Alborán bajo la iluminación y las banderitas que colgadas de cables que iban de un lado al otro de la plaza. Luego pasó por delante de las rosquilleras, de los heladeros, de los puestos de dulces y de garrapiñadas, de las mujeres que vendían velas, de los vendedores de globos gigantes hinchados con helio y que tenías dibujos de Bob Esponja, Patricio, Calamardo… Por delante de los manteros, negros que vendían gafas de sol Ray Bang, y CDs y DVDs piratas… Al salir de allí fue hasta el puerto pesquero. Se apoyó en una barandilla y miró para el mar donde vio las barcas de los pescadores y mariscadores de Carril. Luego miró el reloj.

Milly pudo cumplir su gran fantasía, follar con un horrible viejo de la calle todo gracias a todo el alcohol que tomo

Milly era una hermosa universitaria, cursaba el sexto semestre de su carrera de enfermería , en sus tiempos libres le gustaba mucho ayudar a los más necesitados pero por sobre todo le gustaba calentarlos , a pesar de solo tener 22 años , le gustaba mucho ir a las obras de labor social donde generalmente se entrega víveres y comida a los sectores más pobres de la ciudad , ella siempre iba a estos lugares de manera provocativa pero discreta, algunas veces llevaba jeans ajustados y camisa ceñida , en momentos cuando se quedaba sola , procuraba desabotonarse uno o dos botones para dar una pequeña vista a los grandes y turgentes pechos que esta poseía y que era uno de sus orgullos, la reacción que sus pechos o sus trasero generaba a las personas le provocaba un morbo tremendo.

Cogiéndome a la prima de mi novia

Que tal chicos y chicas es el primer relato que escribo, espero que sea de su agrado, pueden dejar un comentario si les gusto o alguna sugerencia y de ante mano me disculpo por alguna falta de ortografia.

Ese año fue el mejor cumpleaños de mi vida, nunca voy a olvidar lo bien que la pase teniendo sexo

Todo el mundo tiene recuerdos señalados: el primer beso, el primer novio, la pérdida de la virginidad, … La fecha que yo recuerdo con más satisfacción es el día que cumplí 21 años, al no ser una fecha redonda normalmente nadie se acuerda del día que llegó a esa edad pero para mí ese fue el día que cumplí muchas de mis fantasías e incluso aquellas que nunca había soñado.

Luego de la muerte de mi esposo. Mi hijo ocupa su lugar

Me casé apenas cumplí 18 años con una panza de siete meses… preñada de mi hija mayor Marcela, y sin apenas conocer a mi marido cuando nos casamos. Solo llevábamos tres meses de relaciones, de los cuales dos fueron con sexo completo consentido sin tomar las debidas precauciones por parte alguna… sin duda me encoñé con aquel muchacho que portaba la verga más grande que jamás había soñado encontrarme en la vida, me dio tal gozo sentirme empotrada por su mostrenco que me quedé prendada y preñada. Ningún otro chico que me había follado pasaba de los 15 cm de longitud, pero José Luis debía de sobrepasar los 20 y un grosor tremendo. Sabía que era de esos tipos canallas que se follan a todas las que se ponen a tiro, como fue mi caso, pero se hizo responsable de mi barriga y nos casamos… El tiempo todo lo cura y el roce hizo el cariño entre los dos, hasta llegarle a amar profundamente en ciertos momentos de la vida. También me puso los cuernos en más de una ocasión, pero los pollazos que me servía compensaban su infidelidad comprensible para un semental como él atada a una sola hembra. No se puede decir que nuestro matrimonio fuera perfecto, pero sí era lo suficientemente satisfactorio como para entregarme en cuerpo y alma a él con una actividad sexual abundante y plena, de ahí que desde el día que lo mataron durante una reyerta entre dos chavales cargados de alcohol y drogas, en donde salió a defender a uno de ellos llevándose la peor parte de una navaja de 15 cm, caí en una profunda depresión.

Solo tenía 16 años cuando empecé a experimentar el morbo, cuando en mi cuerpo sentí esas hormonas por liberar

Ente en la zona de la piscina, situada en la azotea del edificio, 11 de la mañana, y la ví. La vecina del septimo, tomando el sol, con el bañador en la cintura. Me quedé embobado mirando aquellos pezones erectos, no sabia que hacer, un sudor frio me recorria, el coraxon me latia a mil. De golpe ella abre los ojos, me ve, se asusta y rapidamente se cubre esbozando excusas…. yo mirando para otro lado. Ella se relaja y veo que me observa, fija la vista a mi entrepierna, sigo su mirada y…. menusa ereccion marcaba mi bañador. Glups… tiré la toalla y me lanzé al agua, rojo como un tomate. Ella, gata lista, hizó como si nada, leyendo distraida un libro y preguntandome por mi familia. Yo evité salir del agua en todo momento.

Nuestro primer intercambio con nuestros vecinos ¡Que buenos vecinos!

Mi esposo y yo, nos registramos en una pagina sexual, donde encuentras parejas, bueno en realidad sexo, con lo que quieras, pero nosotros buscamos intercambio de parejas, de casualidad, encontramos una pareja, que tenia el mismo codigo postal que nosotros, asi que contactamos con elllos, lo mas extraño es que vivian en la siguiente cuadra de nuestra calle, la verdad es que nunca los habiamos visto, ellos estaban en un edificio, cosa que es muy complicada de fijarse de quien sale y entra en cualquier edificio.

Era una tarde de verano cualquiera, hasta que subimos al bus. Compartí a mi chica y me excité al ver como estaba con otros

Antes de nada, un saludo a toda la maravillosa comunidad de Todorelatos, quiero hacer mi primer aporte de una fantasía compartida entre mi pareja y yo, ambos somos jóvenes de entre 22 y 25 años que no tenemos reparos en compartir nuestras fantasías del tipo que sean. Espero empezar con buen pie en este mundillo y que vuestros comentarios me ayuden a mejorar un poquito más día a día.

Un estudiante del Instituto Ramón Carande, en una tarde lluviosa se queda estudiando con sus compañeras de clase en su casa, entre ellas Carla

Un estudiante del Instituto Ramón Carande, en una tarde lluviosa se queda estudiando con sus compañeras de clase en su casa, entre ellas Carla, un charla amena un toqueteo de pelo, unas caricias hacen que el chico se de cuenta que su compañera quiere mandanga de la buena, buena. Su nombres es Simon y voy a contar su historia… Era un tarde de jueves y estábamos estudiando para un examen con mis compañeras Pilar, Carla y Inma. Ya estamos hasta el culo de estudiar en la biblioteca así que nos fuimos al parque a fumar unos porros. Cuando salimos estaba lloviendo así que nuestro plan del parque se canceló.

Me encontré con Carlos, el chico que a los 16 años acabó con mi virginidad, y dos chicos más con los que había mantenido una aventura de juventud

Qué alegría sentí al recibir aquella carta, se trataba de la asociación de ex alumnos de mi escuela, realizaron un encuentro de varias promociones, me encontraría con mis amigas de la infancia a las que hacía más de 30 años que no veía, y es que al casarme hace 25 años, me fui de mi ciudad alejándome de todo aquel ambiente de juventud. Suponía dejar un fin de semana a mi marido y los hijos, yo iría a casa de mis padres con la correspondiente alegría de estos.

Mi madre es una sumisa de mi tío ¡Se deja hacer lo que sea!

De verdad no tiene idea de lo agradecida que estoy con todos y cada uno de los lectores que han dedicado su tiempo a leer mis publicaciones, mención especial para aquellos que además han dedicado algunos minutos para regalarme algún comentario. Todos sus cometarios son muy valiosos, los que expresan agrado por lo que escribo, me impulsan a seguir con esta experiencia de escribir y compartir con ustedes temas que guardaba muy celosamente y que nunca pensé en darlos a conocer absolutamente a nadie. Los que me hacen alguna crítica me ayudan a aprender y a enriquecer mi propio conocimiento. Gracias a todos nuevamente.