se la meti por el culo

El Problema De Natalia, La Amiga De Mi Hija

Natalia es virgen y quiere dejar de serlo Mi nombre es Bob Sage, soy viudo y tengo 3 hijas Natalia, 25 años, Stephanie 20 años y Michelle de 18 años. Natalia, está trabajando en Alemania, Stephanie está estudiando en la universidad de Oviedo con una  beca séneca y Michelle está en primero de carrera en nuestra ciudad.

Una psicóloga cambia el rumbo de mi vida sexual

Hola, me llamo Víctor, soy de Castilla y León (no especificaré de donde) y actualmente tengo 30 años, vivo con mi novia y mi futura suegra, ambas preciosas y perfectamente redonditas, y, si os lo estáis preguntando, si, me follo a ambas. Pero no he venido aquí a presumir, si no a contaros como mi vida sexual cambio hace 4 años… Para siempre.

La historia profunda de cómo me volví un cuernudo y lo acepto totalmente pero además sobre como acepte mi propia sexualidad

Regrese dos meses antes por una tontería administrativa, mi permiso de seis meses debía renovarse por dos meses mas y resulto que tenia hacer el tramite personalmente. Mi primera intención fue contarle a mi esposa que estaría dos o tres días en casa pero no logre contactarme con ella pues el teléfono del pequeño aeropuerto estaba en mantenimiento y en aquellas lejanías no había cobertura de celular. Luego de seis horas de agitado vuelo en un bimotor tan viejo que si me hubieran dicho que sirvió en la segunda guerra lo hubiera creído sin titubear.

Esa pija sin dudas termino siendo el mejor regalo del día de la madre de todas nuestras vidas

Mi nombre es Patricia, y lo que a continuación detallaré fue quizás uno de mis grandes pecados. Aunque, no fui la única que pasó por los mismos nervios, ansiedades, culpas y cuestionamientos de la infidelidad. Era domingo y en la casa de mi madre. Octubre relucía soleado, caluroso y apacible, con una tenue brisa por los corredores de la casa y el patio. Era el día de la madre. Por eso no había muchos hombres invitados al almuerzo. Solo estaba mi padre, que fue el designado para asar el cordero, mi tío Enrique y don Cristóbal, un vecino viudo y muy apegado a la familia. El tío Enrique tenía problemas mentales, y no se lo podía dejar solo.

Una orgía que comenzó después de una noche de bingo

Ya sabéis que me paso el día pensando en ideas morbosas para seducir mujeres, tenerlas bajo mi control y follármelas a placer durante una temporada. A veces las oportunidades se me presentan de improviso, como en la historia que os voy a contar. Esto me ocurrió con Marta. Vive en mi barrio, en una zona de chalets de lujo, yo vivo en otro en la misma urbanización, la vida me ha tratado bien últimamente. Ella desayuna con una amiga en la cafetería de la urba. Una mañana quise invitarlas a desayunar.

Una de mis aventuras sexuales con el vecino

Como les comenté en mi historia pasada con mi vecino, Marcelo y yo comenzamos nuestras “aventuras” hablando de sexo, así que ya sabe sobre mi colección de juguetitos je,je. Al parecer, para él es un asunto de novedad, porque su mujer no los usa y no tiene conocimiento de que algunas de las chicas con las que ha salido los tuviera, así que me ha hecho un montón de preguntas, los hombres y su morbosa curiosidad.

Mi querida mascota nos folla a una amiga y a mi

Escribo este nuevo relato a pedido de algunas amigas que me preguntaron si aun sigo teniendo sexo con mi perro. En el relato anterior “Una inolvidable noche” que escribí hace ya bastante tiempo narre como fue mis inicios en este mundo zoofílico, y cómo fue que mi perro Rulo me desvirgo. Y desde entonces vivo una experiencia inolvidable con mi novio perruno, es tanto que cogemos que ya lo considero mi novio.

Mi mamá me enseña cómo debo tratar a una mujer

A la mañana siguiente, se despertó primero Alejandra y vio a su hijo dormido plácidamente con su teta en la mano y sonrió. Le pareció adorable. Con algo de esfuerzo, se levantó de la cama sin despertar a su hijo y bajó a la cocina a preparar el desayuno. Se puso un camisón fino que tenía para dormir. Víctor se despertó un rato más tarde al buscar a su madre en la cama y no encontrarla. Se puso su pantalón corto y se levantó en busca de su madre. La encontró en la cocina, vestida con el corto camisón mientras preparaba el desayuno. Víctor, que tenía una erección matutina, se acercó sigilosamente a su madre, que se encontraba pegada a la encimera de la cocina.

Solo una vez, aventura con la mujer de mi padre

Hay decisiones que uno toma que no tienen retorno. Casarse, divorciarse o traicionar… Para mí no fue sencillo darme cuenta de que me estaba metiendo, contra todos los códigos, con la mina de mi papá. Peor aún, para la mayoría de la gente era más que la mujer de mi papá, era como una madre para mí. Y vaya si lo era…. O al menos eso creía yo.

Me tiene que suplicar para que le de mi semen

Me despertó el ruido de la lluvia golpeando el cristal de las ventanas, casi no había pegado ojo en toda la noche, y solo llevaba durmiendo una hora, desde que mi marido se había ido a trabajar, pensé mirando el reloj del móvil. Entonces desperté de golpe, al recordar toda la ropa tendida en el patio, que ya debía estar más que seca, pero ahora empezaría a mojarse. Aparté la ropa de cama, y pensé que aun podía salvarla, ya que estaban todos los uniformes de mi marido.

Después de haber tenido mi primera vez con mi primo, comencé a explorar, a buscar otros hombres y cuáles eran las cosas que me gustaban

Hoy confieso como desde aquella primera vez mi curiosidad fue aumentando hasta tal punto que buscaba momentos para que pasaran ciertas cosas; con solo ochos años ya mi curiosidad sobrepasaba el límite de lo que se consideraría normal, habían ciertos chicos que me llamaban la atención un poco mayores que yo, en especial un chico que vivía frente de mi casa . A mí siempre me han gustado los juegos y mas lo que son populares de mi país, acá en VENEZUELA se juega mucho al escondido donde un grupo se esconde en diversos lugares mientras el líder cuenta hasta cierta cantidad de numero para luego buscar a cada integrante hasta encontrarlos a todos, cabe destacar que a mí me gustaba jugar de noche en la oscuridad más difícil de ver algo o encontrar en ese caso. La primera vez que paso algo estaba el chico que me gustaba casualidad que nos escondimos en el mismo lugar detrás de unos arbustos no muy altos pero si frondosos de tal manera que quedamos de pie esperando el si mediar palabras aprovecho para pegarse hacia mi estando el detrás yo no le dije nada, poco después comencé a notar como su pene tomaba forma y eso me gusto él a ver que yo no decía nada siguió hasta presionar fuerte entre mi glúteos su glande y como yo tenía pantalón corto podía sentirlo muy bien. Aprovecho y me tomo de la cintura y comenzó a acariciarme desde mi cintura hacia abajo en ese momento sentimos que venía alguien yo salí corriendo, ese día no jugué mas pero lo días siguientes aprovechábamos y jugábamos todos los días siempre comenzaba igual al escondernos juntos el frotaba en mi su pene hasta que pocos días después me dice al oído que se lo toque yo le decía que no aunque en el fondo si quería al final cedí y se lo toque con mi dedos acariciaba suavemente su pene era delicioso sentir ese roce de piel.

Luego de suplicarle a mi novio que venga conmigo al gimnasio, comencé a ir y termine follando con un hombre que no me dejo en capaz hasta que le di lo que quería

Nota del autor: Es un relato que escribí hace mucho tiempo y que tiene algunos fallos. Lo resubo porque me lo han pedido, espero que os guste. Aprovecho este inciso para recomendar mi blog, donde subo todos mis relatos de manera actualizada (algunos de ellos no puedo subirlos a TodoRelatos), por lo que a quien le guste mi manera de escribir ya sabe que hay mucho más ^^

La camarera que no paraba de mirarme

Un día estaba tomando un café en una cafetería del centro de la ciudad y quedaban muy pocas personas la noche se echaba en cima y la gente se marchaba, yo me había fijado en la camarera. Era bastante rolliza, morena de ojos verdes y tetas muy grandes, llevaba un vestido con un delantal blanco, ella se había dado cuenta de que la miraba y cada vez que nuestras miradas se cruzaban me sonreía, en eso se dirigió a mi y me dijo que ya era muy tarde y que iba a cerrar pues sólo quedábamos ella y yo, la comenté que me perdonase que no me había dado cuenta de la hora y que cuanto era, ella sonriendo me dio la cuenta y comentó que ella siempre solía tomar algo antes de irse a casa, pues vivía sola y le gustaba darse un paseo antes de dormir y si no me importaba que la esperase para tomar algo y charlar, yo la dije que encantada.

Mi esposa siempre me había comentado, que ha Carmela le gustaban los hombres casados y yo marcaba distancia

Todo comenzó de la manera más tonta. Estaba de visita en nuestra casa, Carmen una amiga de Marcela, mi esposa. Yo como de costumbre procuraba mantener cierta distancia de Carmela, ya que mi esposa siempre me había comentado, que ha Carmela le gustaban los hombres casados, lo que significaba en otras palabras, que no me acercase a ella. Por lo que regularmente, como ya les dije, procuraba mantener cierta distancia de ella, pero en ocasiones no es que fuera imposible, pero me costaba mucho trabajo. Ya que Carmela me atraía enormemente, sobre todo por la manera en que se vestía, mejor dicho como andaba casi desnuda, mientras se encontraba en nuestra casa. Apenas llegaba se quitaba toda su ropa, se ponía uno de esos mini pantalones cortos, una camiseta que le dejaba todo el ombligo por fuera, al igual que gran parte de sus esponjados senos, ya que también andaba sin usar sostén.

Me fueron a buscar al aeropuerto, en ese momento vi como habían planeado algo. Como todos me terminaron follando cuando baje del avión

Recién terminada la carrera, sentí la necesidad de perderme unos meses fuera de México, así que tomé mi agenda y escogí las direcciones de aquellos a los que gustaría seguro el volver a verme. Dicho y hecho, después de los mails pertinentes, ya estaba en España, el país que acogió un año de mis estudios. Estaba unos días de visita en casa de unos amigos, en la capital cuando paso todo. Ellos regenteaban un bar de ambiente en el centro, y les había conocido casualmente en una de las fiestas de estudiantes de aquella época. Por supuesto, su condición de gays, fue en aquellos días objeto de bromas de las que ahora me arrepiento, pero ellos siempre estaban de lo más amables. Se llaman Ángel y Manuel y son unos jóvenes encantadores.