relatos de amantes

El mejor trío de mi vida fue con mi perro

Aquel día que fui a visitarte, llevabas contigo a tu perrito de compañía, de pronto se te escapó de tu lado y se fue directamente hacia mi, levantándose de patas y oliendo mi sexo. Lo acaricié en su cara y su lomo, lucía tan lindo lo vi algo excitado, moviendo su colita, de igual forma me excito el hecho de que oliera mi sexo, mientras tú mirabas nuestra reacción. Entramos al cuarto, me abrazabas fuertemente dándome un beso y te apoderabas de mí, bajaste tus manos a mi cadera empujándome más hacia ti, para sentir tu verga, sentí tu miembro junto a mi panocha excitándome aún más, me quitabas el vestido, mientras tú perrito excitado nos miraba como me tocabas abajo y nos besábamos, te quitaba la playera, tocando tu dorso hast llegar a tu cintura y bajarte el pantalón, me deslicé de nuevo hacia arriba hasta llegar a tu verga para poder lamerla, tu perrito solo movía la cola muy emocionado, pase mi lengua sobre la punta de tu verga, dando pequeños círculos en ella, mi lengua la deslicé encima de tu verga y en la parte abajo, regresando hacia la punta para meterla en mi boca lentamente y sentirla en mi garganta, mientras estabas llenándote de placer, y yo gemía de excitación, mientras yo estaba agachada chupando tu verga, tu perrito se acerca lamiendo mi culo y tú verga se te paraba más, te desprendías de mi y me ponía en posición de frente a tu perro para que me lamiera mi panocha… metías mis dedos en mi vagina mientras tu perrito me lamia, de pronto sentía como me iba penetrando y te alejabas mirándonos como me cogía, con sus movimientos fuertes entrando y saliendo, se sentía tan Rico … hasta que me corría toda.. y al ver tu mirada, lo decía todo, quedabas fascinado de verlo.

Mis padres se fueron a otro país para hacerse estudios, me cuido mi tío Tomas, el mano larga. Me violo, me hizo de todo

La mayoría de los hermanos de mi padre vivían en Cuba, pero había uno que no se había querido separar de su hermano tan querido; por lo que tomó la misma decisión que él. Se vino a vivir a la misma ciudad para poder estar cerca. El consiguió un trabajo en la misma empresa que mi padre y trabajaban juntos. Les iba muy bien en esa época y todo marchaba de maravilla. Su nombre era Tomas, era una buena persona en general; pero cuando llegaba a venir a casa era en extremo “cariñoso” en especial conmigo si saben a lo que me refiero. Cuando venía me abrazaba mucho tiempo estrujándome y presionándome fuerte contra su enorme barriga. Lo hacía tan fuerte que yo sentía mis pechos casi reventar contra el suyo. A veces cuando nadie lo veía me daba una nalgada y me decía -como has crecido hijita-. A mí eso me molestaba un poco, pero lo dejaba pasar por que el hecho no se acrecentaba más.

Sexo prohibido con mi cura preferido ¡Me calienta demasiado!

Hola amores de la morbosidad y calentura, después de tanto tiempo regrese, lo que pasa es que he pasado mucho tiempo en la universidad, la iglesia y cogiendo sin parar, no había vuelto a escribir porque solo pasaba con una verga metida y eso me había mantenido ocupada, pero ya la solté un poco ya que estoy disfrutando de una nueva aventura, espero les guste lo que les contare, y si eres religioso sensible te aconsejo no leas este relato.

Siempre quise estar con tres hombres al mismo tiempo, por fin lo conseguir y fue sorprendente, jamás había sentido algo así en mi vida

Me llamo Ana, tengo 55 años, casada. Soy una mujer grande. Me gusta cuidarme, no hago deporte, no tengo un cuerpo de una niña de 20, ni de 30, ni de 40. Tengo la edad que tengo y aparento la edad que tengo. Pero eso no quita que me cuide, mis potingues. Mis cremas. Mí ropa de marca, peluquería, manicura, y cosas así. Eso hace que mí edad sea llevadera. Sobre todo sentir como los hombres se siguen dando la vuelta a mirarme. Tengo dos buenas razones en mí delantera para que el sexo opuesto nos le quite el ojo, algo de barriga, algunas estrías, arrugas. Tengo buenas caderas, un buen par de muslos, y un culo respingón, del que puedo afirmar que más de uno se ha tropezado al girar la cabeza al mirarme.

Su jefe le rompe el culo sin tener nada de compasión

Era muy normal que le llevaran jóvenes vírgenes a su hacienda, siempre daba buen dinero por ellas, algunas eran convencidas para que don Pablo las desvirgara y otra veces eran obligadas por los súbditos, siempre que había una joven nueva ya todos sabían el ritual, el patron se la llevaba para la casa y no podía ser molestado a menos que el llamara, nadie sabía que pasaba dentro de esa casa, pero siempre se escuchaban gritos y llantos de las niñas que el patrón desvirgaba, muchas veces la desvirgaba con tanta fuerza que prácticamente quedaban inservibles, otras veces, nosotros podíamos disfrutar de ellas antes de llevarlas para su propia casa, el patrón normalmente solo las desvirgaba una sola vez y después la entregaba para que nosotros disfrutáramos de ellas, pero en ocasiones le gustaba tanto una joven que se la comía en repetidas ocasiones, hasta que se cansaba de ella, recuerdo mucho el día en que llego a la casa una joven llamada Camila, se veía muy inocente y asustada, el patrón la miro de arriba abajo y le pregunto:

Acompañe a mi ahijada a su revisión con el ginecólogo, nunca me imaginé que terminaría follando con ella y que me gustaría tanto

Regresábamos del ginecólogo, de su cita mensual; tenia ya casi 5 meses de embarazo, la barriga algo redondita, su cuerpo aun lucia esbelto de espaldas, las caderas se habían ensanchado de un modo precioso, las tetas pequeñas que tenía habían crecido… se veía aun mas bonita de lo que ya es… iba apoyada en mi brazo y recargaba su cabeza en mi hombro, caminábamos despacio.

Unas vacaciones en la playa que me dejaron satisfecha

Me encontraba entusiasmada. Hace mucho que no iba a la playa, y ya me estaba haciendo falta sentir el calor del sol en la piel, meterme al mar disfrutar su oleaje y comer de lo más delicioso. Hace un par de días que comencé a sentirme caliente porque por alguna extraña razón, mi deseo sexual cada día era casi nulo hasta esta semana.

Un padre de Familia se encuentra solo en la casa cuando ve a la joven amiga de su hija durmiendo en ropa interior y a él le dan ganas de follársela

Un padre de Familia se encuentra solo en la casa o al menos eso creía cuando ve a la joven amiga de su hija durmiendo en ropa interior y el dan ganas de follársela y a ella le dieron ganas de que la enorme polla del padre de su amiga le abriera el coño y volver a perder su virginidad. Era una mañana como otra cualquiera mi hija y mi esposa habían salido temprano de compras para aprovechar las rebajas estaba solo en casa o eso creía porque la amiga de mi hija estaba aún.

Hijo aprovechándose de su madre

Marta se quedo viuda muy joven con un hijo pequeño.Tuvo que trabajar muy duro para mantenerse a ella y a su hijo.Cuando estaba trabajando y no podia estar con su hijo lo dejaba al cuidado de unos vecinos,pero cuando podia estar con el eran sus momentos mas felices.Asi pasaron los años y el hijo crecio y se convirtio en un hombre joven y fuerte.

Estas son las fantasías que tantas veces me has contado en la cama Pablo, son tus fantasías

¡Cojonuda tía, estas de muerte! Arrojé la toalla a la cesta de la ropa sucia y salí del baño. En el salón Alex miraba desde el sillón a Silvia que caminaba ante él girando como si estuviera en una pasarela. Se había puesto un vestido de tirantes cortito que no tenía intención de estrenar porque, según dijo cuando se lo probó en casa, era como ir desnuda. La tela era tan ligera que sus duros pezones se marcaban claramente y dibujaban su oscuro contorno sobre el blanco crudo del vestido. El escote profundo se adentraba entre sus pechos formando una V y dejando ver la curva de sus tetas disipando cualquier duda que pudiera quedar sobre la ausencia de sujetador. Sus caderas, libres de ropa interior mostraban una curva limpia y sin marcas. La brevedad del vestido dejaba sus muslos desnudos en sus tres cuartas partes. Las sandalias de tacón imposible, como le gusta llevar a Silvia, realzaban su culo que al caminar producía una sinuosa onda difícil de ignorar.