porno gay padre

La experiencia mas excitante fue comerme a mi vecino

Nos conocimos por casualidad cuando salí a comprar de pronto vi a un hombre espectacular y guapo que llegaba a vivir al frente mío, no sabía si era casado o tenía novia pues nunca lo vi con alguien y eso me intrigaba mucho más, no me importaba tener esposo pues la idea de hacerlo mío no salía de mi cabeza.

Adicta a tener sexo con muchos hombres ¡Con todos los que pueda!

Cuando estaba de novia de mi ahora esposo, comenzamos por hacer trios, el primero fue mi primo que estaba de visita en la ciudad; despues de tanto estar calentandolo con mis atuendos y mis poses de actriz porno, sucumbio a mis calenturas asi que lo convenci de que dejara que mi novio nos viera, le gustaba y le sigue gustando verme en accion con otros, creo que fue mas su calentura que su pudor, le costo aceptar esa situacion, pero finalmente lo hicimos; esa ocasion, en verdad fue tanta la calentura que los dos participaron perfectamente, mi novio no aguanto las ganas de unirse y por fin tuve mi primera doble penetracion, fue la cosa mas rica que habia probado, me tenia loca por completo, no dejaba de encontrar la manera de conseguir con quien hacer trios para que me dieran por mi culito y mi vaginita, por suerte no falta con quien.

Se me estropeo la nevera, tuve que llamar a un técnico para que la arregle. Pero era demasiado guapo y no pude evitar sentirme atraída por él

Esta mujer mía cualquier día muere con una polla dentro, veréis, el otro día se le había estropeado la nevera y tuvo que llamar a un técnico. Lo siguiente es contado por ella .Había quedado en que vendría a las doce, así que me levanté temprano, fui a comprar y a las doce menos diez llegué a casa. Ordené las cosas de las compra y cuando me iba hacía la habitación a cambiarme, solo me dio tiempo a desnudarme y ponerme una camiseta, sin bragas ni sujetador, llamaron a la puerta. Fui a abrir y era el técnico un chico de unos 27 o 28 años, de la edad de uno de mis hijos, era rubio, de ojos verdes y bastante guapo. Le hice entrar en la cocina, vi, que el chaval cuando empecé a explicarle cual era el problema y empezó a mirar la nevera, y de reojo mi culo, yo le observaba y espera a que me diera su veredicto. Me dijo que tenía que cambiar una pieza. Como era verano y hacía calor ambos estábamos sudando yo además tenía el coño ya empapado ya me imaginaba la polla dura de aquel chaval y el aguante que tienen, así que antes de que continuara con aquello le ofrecí.

Finalmente, mi amor platónico me folla. Me hace completamente suya

Nos conocíamos desde niños, nuestras madres han sido amigas toda la vida. Él es más grande por 4 años que yo y desde chico fue un perfecto cabrón. Era el típico niño que las mamás de las niñas odiaban, perverso y perfecto. De tez blanca, cabello oscuro, unos ojos verdes divinos y una sonrisa que moja a cualquiera.

Por fin te pude follar

Nos estábamos escribiendo por whatsapp, hablando un poco de todo, incluyendo algún comentario ligeramente subido de tono. De repente soltó sin pensar que le gustaría que le escribiera un relato erótico, como los que a mí me gustaba leer. Cuando le dije que hace unos años escribí alguno, el mundo se le paró, apagó la tele, abrió los ojos como platos y sus braguitas empezaron a mojarse.

Follando con la madre mientras su hija presente mira todo lo que hacemos, está mal o no, no me importa solo quiero seguir

Había pasado una semana desde aquella noche juntos los tres en mi hotel. Yo había estado viajando sólo por el país durante esos días para visitar otras ciudades y lugares, hasta que volví de nuevo al hotel de Santo Domingo, donde me hospedaba. Dejé todas las cosas que llevaba y pedí un taxi en recepción para que me llevara al pueblo donde vivían Pam y Liz…

Mi madre en busca de un nuevo sexo

Allí tenía el culo de mi madre, delante de mí. Agarraba sus caderas y empujaba para que mi polla entrara en ella, dándole placer, sintiendo un éxtasis que nunca hubiera imaginado.

Esa noche fue muy diferente de lo que me imaginaba, fue mucho mejor de lo que me esperaba y gracias a esa tetona

Todo en mi vida parecía ir de mal en peor, relaciones sentimentales que no llegaban a ningún sitio, y muy poco sexo, 10 polvos en toda mi vida, era un bagaje muy pobre, lo único que me que hacía  era ponerme delante del ordenador y disfrutar con relatos, o videos, así satisfacía mis deseos pero eso no me llenaba, Y veía que con casi 30 años había follado muy poco.

Un vecino pajero al que le doy caza y me lo follo

De un tiempo a esta parte, llevaba echando en falta una cantidad considerable de mis tangas que misteriosamente iban desapareciendo a medida que subía a la azotea a tender mi ropa; no soy demasiado ilusa como para interpretar que estaba siendo víctima de la calentura de un vecino pajillero y mi morbo era descubrir de quien se trataba pues me estaba empezando a prender esa situación de pillar in fraganti al citado pajillero y si estaba de buen ver asaltarlo o preparar un plan para descubrirlo. Así pues, y con un par de sospechosos claros tan sólo me quedó esperar a que el pajillero cayera en la trampa que le preparé una calurosa tarde y lo descubrí. No me llamó la sorpresa pues intuía que debía de ser un chico joven, no me cuadraba que un maduro me robara mis tangas para sus pajas aunque quien sabe si pudiera haber sido cualquiera pero el hijo de mis vecinos de abajo, Adrián, era el ladrón de mis tangas.

Un verano totalmente inesperado y excitante con mi hermana

Verano. En una mañana calurosa en la que el sol ya se hacía sentir y sus rayos penetraban a través de las hojas de los árboles, allí estaba yo bajo la sombra, a punto de subirme a mi auto. Tenía que viajar hacia la gran ciudad para inscribirme en la universidad. Recién había cumplido los 18 años, y estaba bastante ilusionado con empezar mi nueva etapa. Ya tenía edad para la licencia de conducir, y ya había viajado una vez por la ruta –la siempre temerosa primera vez- por lo que no estaba nervioso de viajar y conducir yo sólo.

Conocí a un chico en mi trabajo que despertó en mi un deseo sexual que tenía que saciar y lo hice. Lo mejor es que acepto que fuera trans

Hola qué tal chicos soy nueva indicándome en esta página de todorelatos y me gustaría compartir una experiencia que me gustó mucho hace poco mi nombre es Sandra soy una chica transexual ya estoy transformada totalmente tengo 25 años y bueno me describo un poco soy medio alta de piel un poco fuera y morena la verdad he ido al gym y he formado un cuerpo maravilloso nalgas bien paradas piernuda Bustos no tan grandes y totalmente rostro de mujer.

Una adolescente me hablo porque le gustaron mis relatos, la putita me dijo que perdería la virginidad conmigo si aceptaba

Un miércoles, después de cenar con unos amigos volví a casa ligeramente trompa, con ganas de follar, lamentablemente la presencia en estas cenas de las mujeres de mis amigos no generaba muchas opciones de ligar. Resignado puse el msn, gracias a los relatos contaba con varias amigas siempre calientes, lo cual si no era comparable con un polvo al menos si me generaba el suficiente morbo como para disfrutarlo.

Rollo Bollo En Las Duchas De La Playa

Brandy y Tania estaban trabajando ese verano en la recepción de las oficinas del Edificio Kingsley. Hacía bastante calor, y lo peor era el hecho de que los clientes tampoco es que abundaran mucho. Ambas se habían quejado bastante sobre el hecho de que en pleno mes de agosto era absurdo que no pudieran coger vacaciones como el resto de sus compañeros, cuando durante ese mes el nivel de clientes bajaba aproximadamente un 65% respecto al resto del año.

Mi hijo me suplico que atendiera a su mujer

Carolina es una mujer sensual, tiene 32 años y hace tres que conoció a mi hijo en la oficina. Venía de un matrimonio largo y desgastado con un hombre de mi edad, 54 años, que se fue deteriorando en la medida en la que pasaban los años y los hijos no llegaban. Morena, con unas piernas esculturales y una cintura bien marcada que hace que sea imposible mirarle el culo cada vez que nos juntamos en los asados familiares de los domingos, en los cumpleaños e en las Fiestas. De tetas redondas y pezones bien marcados, siempre se vestía con blusas escotadas. Las veces que la vi con tacos y ninifalda la pija se me puso dura instantáneamente. Era la mujer de mi hijo así que eso también me permitía ser muy cortés con ella, acariciarle los hombros por detrás o darle un abrazo para sentir el calor de sus tetas en mi pecho. Ella también siempre fue muy cariñosa conmigo. Era una hermosura por donde se la mirara y siempre tenía salidas pícaras para cualquier circunstancia. “Si tu hijo heredara algunas cosas tuyas que me han contado, mi matrimonio sería mucho más divertido y placentero”, me dijo una vez medio borracha después de un cumpleaños de mi esposa. Solía ocurrir que en la mayoría de las reuniones siempre terminábamos en el sillón tomando unos wiskis y escuchando música clásica, en la sala preferida de la casa, las que todos consideraban mi lugar en el mundo. “Vos te debés cansar de tocar conchas”, me disparó esa noche muy borracha. “Yo estoy medio cansada de que nadie me toque la mía”. Se notaba que el alcohol la había excitado al mango. Yo sentí el impacto de sus palabras porque no pude evitar una erección. “Miralo vos al doctorcito de mujeres”, me dijo con una sonrisa. Yo me quedé sin palabras. O preferí no decir nada. Me estaba calentando con la mujer de mi hijo y eso me ponía algo incómodo. Asentí su comentario con una sonrisa y una palmada en el hombro.