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UNA PROPUESTA DIFICIL DE DECIR QUE NO: Se trata de un joven androgeno que no es homosexual pero que le gusta vivir bien

Antes que nada tengo que confesarles que la historia “Una nueva familia” era el inicio de una novela que iba escribir y es producto de una interpretación tanto de nacimiento como los viajes de Dionisos, el dios griego del vino. Mi intención era ver de que manera recepcionaban, por eso necesitaba de su excitación, el inicio como el final, si quiero re-contar el mito de Dionisos tanto el comienzo como el final debe ser hecho grandilocuentemente. Pero ahora este relato va a tener su sentido original, que sea impreso en papel.

Complaciendo a mi marido de la mejor forma

Al despertar al día siguiente me sentía bastante extraña. Aproveché que mis hijos estaban de fin de semana con los abuelos para poder descansar un poco. Había tenido una noche con muchas emociones y estaba bastante cansada. Mientras me despertaba me venía a la mente lo que había hecho la noche anterior. No me creia que al final fuese capaz de hacer eso. La sensación me estaba provocando que mi sexo se humedeciera. Lentamente, comence a tocarme mientras pensaba en aquellos hombres a los que les había dado sexo a cambio de dinero. No tardé en llegar al orgasmo y no entendía el motivo pero mi cuerpo me pedía más y más. Seguí masturbandome cada vez más rápidamente mientras me metia varios dedos hasta llegar nuevamente a otro orgasmo.

Por toda una vida.

Miro el reloj ansiosa. He esperado éste día desde hace más de un mes y me aterra que algo lo eche a perder. La espero, atenta al sonido de sus llaves abriendo la puerta, sin dejar que nada me desconcentre del rostro que pondrá en cuanto me vea frente a ella en lugar de estar en el trabajo.

Con mi tío hice mi primer trío, algo muy rico que me encantó

Mi tío era mi placer, el lujito que me daba, ya que no era muy frecuente que viniera a la capital, cuando venía yo me entregaba por completo, lo dejaba coger como quisiera y se le ocurriera, dejaba que me cogiera la boca y me acabara, tomándome la leche hasta la última gota, dejaba que me golpeara rico, nunca fue con gran violencia y siempre mientras me penetraba, algunas cachetadas en la cara, en las chichotas que tengo, en las nalgotas, ya fuera con la mano abierta o con la verga, que era lo que más le gustaba, me dejaba golpear en la cuca, eso me encanta, que cuando estoy bien caliente me la golpeen con fuerza, me pone más perra, tanto que no puedo decir no a nada.

¡Nunca te duermas en el tren! Puede llegar a ser peligroso pero entretenido

Había sido una agotadora jornada y aun me quedaba casi dos horas de viaje. La clases en la universidad y la posterior sesión en el gimnasio me habían dejado muerto. La verdad es que no se porque seguía empeñado en hacer ejercicio. Comencé esperanzado con poder desarrollar mi cuerpo aniñado pero había fracasado totalmente. Seguía teniendo el aspecto de un jovencito delgaducho.

La madre de mi novio me confeso que tiene muchos vídeos con su marido teniendo sexo, los he visto y no puedo sacarme a mi suegro de mi cabeza

Mi novio Antonio y yo nos conocimos en la adolescencia, éramos amigos, y en realidad yo era su novia “bonita”, siempre fui ante sus ojos la niña bien portada, hija de buena familia, y a quien debía respetar hasta el altar… Un acercamiento físico mas allá de los besos y uno que otro escarceo con él, no estaba considerado si quiera, él era virgen y yo… bueno… Él ignoraba que hacia ya un tiempo que yo… pues…. “señorita, señorita” ya no era, y que ya había tenido mis haberes con otras personas…

La universidad supuso nuevas experiencias y complicaciones, pero una de las cosas que más me gusto fue mi compañera de cuarto, con quien viví cosas realmente únicas

Recién llegué a mi nueva habitación y esta estaba vacía, sabía que tendría una compañera pero supuse que ella no había llegado o estaba en clases. Saqué mi equipaje y lo puse en el armario mientras disfrutaba de mi cómoda habitación nueva, constaba en dos camas separadas por una mesa de noche y dos grandes armarios, pequeño pero cómodo. Después de haber guardado todo en su lugar me preparé para ponerme la ropa de dormir. Me desvestí quedando tan solo en un par de bragas y mi brasier y empecé a buscar la pijama en mi armario. Justo en ese momento la puerta se abrió y entró una chica de pelo moreno y largo, con piel bronceada y grandes ojos verdes vistiendo un par de shorts color militar y una pequeña camiseta de tirantes, demasiado pequeña para el tamaño de sus bustos se podría decir. Me miró de pies a cabeza y me dio una sexy sonrisa.