mujeres de 60 años cogiendo

En unas vacaciones en Mallorca pude conocer a mi sobrina. La conocí de tal manera que hasta pude disfrutar de su conchita

Tengo que confesar que estas vacaciones han sido las mejores de mi vida en lo referente al sexo.  Deciros que mi mujer y yo estamos en lo que ahora se llama cincuentañeros, pero la verdad es que muy bien llevados por parte de los dos,  sobre todo por mi mujer que se conserva excelentemente y no aparenta para nada su edad, con un cuerpo que envidian todas sus amigas, y , por supuesto cualquier hombre que la vea pasar.

Ella no tenía ganas de ir a clases y nosotros tampoco. Nos escapamos y fuimos hasta la casa de ella, en donde terminamos follando, haciendo un trio por primera vez

Llegamos el viernes al instituto sin ganas de ir a clase y decidimos saltarnos el día entero preferimos irnos de porros y cerveza, para no ser pillados y que llamarán a nuestros padres decidimos irnos a casa de Vanesa, Vanesa vivía sola en un piso de estudiantes cerca del instituto. Antes de irnos pasamos a ver al chino para que nos vendiera varias lenguas de grifa y acercarnos al bar Los Palacios para comprar varias litronas todo listo para pasar una buena mañana de clases.

La primera vez que hacemos un intercambio de parejas, rompiendo la rutina

Hola, me llamo Lola. Soy una mujer de 35 años, casada, de muy buen ver todavía y además muy trabajadora. Por eso, entre mi profesión y las tareas de la casa acabo siempre muy cansada y sin ganas de mucha juerga a esas alturas del día. Por eso desde hace ya un tiempo, en cuanto llego a casa y hago todas esas tareas, lo único que me apetece es tumbarme a descansar en el sofá del salón y ponerme lo más cómoda posible a ver alguna que otra película de la tele.

Soy una viciosa que disfruta masturbándose. Un placer increíble

Masturbarse es existir el momento, imaginación, necesidad y deseo. Es celebrarte y celebrar el regocijo. Todas desde niñas adquirimos nuestras mañas aprendidas en juegos solitarios. Después algunas inolvidables veces en sublimes pajas compartidas y cuando acabaste con una amiga mirándose a los ojos esa energía de venirte al unísono te lleva con ella de la mano al paraíso para siempre. Puede ser un vicio cibernético, manual, asistido público o privado.

Necesito correrme de nuevo con mi hija universitaria

Mi amigo Berto aún era virgen. Tenía una tía que era la fuente de su inspiración. Se llamaba Genoveva, tenía una hija y estaba casada con un guardia municipal. Genoveva era muy guapa, tenía 38 años y era alta y morena. Sus tetas eran fenomenales, sus caderas anchas y su culo gordo. Era una delicia de mujer.

Follandome a mi tia

hola me llamo jose y les voy a contar una historia real.Un dia fui a visitar a mi tia a su casa en ese momento no estaba nadie en su casa a si que empeaamos a platicar de varios temas hasta qhe tocamos el tema de sexualidad y haci empesamos a platicar por media hora de sexo en tonces fue al sanitario y yo ya estava bien caliente por que mitia de unos 30 años con un culo enorme y bueno esta bien buena no siempre habia fantaseado en cojermela en ese momento fui a espuiar a mi tia al sanitario me calente mas al verle su vagina bien rasuradita y con una tangita cuado vi que hiba a salir del sanitario corri hacia donde estava mos en su sala en tonces ella se percato que tenia una ereccion y disimuladamente memira el bulto no es de presumir pero mis 23 cemtimetros de verga y baatante gruesa se me notava falcilmente entonces ella subio a su habitacion y me llamo para ayudarla cuando suvi estava en pinada todo su enorme culo frente ami en esemomento estaba muy caliente haci que mele repege a su culo y ella sintio mi miembro y no dijo nada a si que valiendome me ariesge y empese a tocarla su pucha y sus nalgas ella empeso a dar unos leves pujidos de placer en tonces ella se oltio y me bajo el pantalon y me saco mi verga se sorprendio al vermela y me dijo, que bien desarrollado estas yo penosanente no le conteste me empeso a besar la punta de mi verga y luego se la empeso a introducir toda a si mela mamo un buen rato si que la levante y la acoste en su cama y le vaje su pantlon despues su tanga y me calente mas al tenerle su pucha en frente de mi se laempese acomer ella pujia de laser despues de 15 minutos de comerle su puchita le quite su blusa no traia sosten a si que se las empese a mamar le agarre sus pies yvlos puse sobre mis hombros ella me dijo que se la metiera lento por que nunca habia tenido u miembro de tamaño haci que le introduje la cabeza y ella dio un pequeño grito despues le meti toda de una embestida donde ella grito muy fuerte y se laempese a sacr y a meter tubo dos orgasmos y yo ya casi me benia despues de unos 25 minutos de la misma posicion me vine dentro de ella yo le dije que queria metersela por el culo ella primero no acepto hasta que la convenci le meti un dedo para poder hagrandarle su ano que no habia sido usado despues me dijo que me la mamaba para que entrara facilnente en tonces le phse la cabeza de mi verga y se la fui mentiendo pero le dolia mucho a s que recordo que teni lubricante en su buro y lo saco y medijo que le rosiara en su ano y yo en mi verga hice lo que me pidio y se lo fui metiendo poco apoco hasta que entro la mitad pero estaba muy aprwtado su ano hasi que me decidi a metersela de una embestida alo que ella se retorcio del dolor y hsi estube metuendosela y sacandosela mediante 15 minutos me vine en su ano toda mi leche se la deje en su ano ella se metio el dedo y lo saco con unpoco de mi leche y se lo trago nos dormimos y cada que la visito o cuando se da la oportunidad me la buelbo a cojer.Espero que les alla gustado.

Con mi hermana siempre fuimos muy unidas, las vacaciones en el pueblo que pasamos con nuestros maridos, la verdad me dejó muy satisfecha sexualmente

Me presentare diciendo que soy una mujer de 45 años, no puedo decir que tenga un cuerpo de diez, pero tengo unas buenas tetas talla 100, mi culo lo tengo bastante firme mis horas de gimnasio me ha costado. Como esta historia nos paso a mí y a mi hermana les diré que mi hermana es cinco años menor que yo y su cuerpo es semblante al mío, quizás un poco menos de pecho pero más firme, su culo es mas redondito que el mío, siempre me he llevado muy bien con ella, nuestros maridos crearon una agencia de viajes junto a un tercer socio, con lo cual mas unidos no podemos estar, tienen 50 y 45 años respectivamente.

A mitad de camino entre la fantasía y la infidelidad

Te veo casi todas las mañanas en la parada del autobús. Inalcanzable y a la vez cercana en la distancia. Yo tengo un matrimonio feliz, con sus cosas de vez en cuando. Pero tú me calaste con no se aun el que. Jamás había pensado en ser infiel a mi mujer, pero cuando te vi varias veces, empezó a ser un “quizás”. Remoto pero probable. Te observo como esperas la cola, subes y te quedas de pie, agarrada en una de las barras. Ahí es donde te aprecio realmente, al son del movimiento del vehículo: como tensas las piernas para equilibrarte, como vibran tus abundantes senos con los baches, como es tu culo cuando te agachas a por la bolsa. Es mucho peor en la primavera, con menos ropa y aún más guapa. Tan arrebatadora que hay veces que no dejo de mirarte y desearte en silencio.

Un año en donde fui totalmente humillada en todo sentido

Mi amiga Clara me quiere mucho, pero a su manera. Hace tres años de esto, yo tenía diecinueve años. Mi amiga Clara me llamó por teléfono, diciéndome que, esa semana, no me penetraría analmente su novio allí en su piso y delante de ella; como había hecho la semana anterior. Había sido un detalle por su parte que ella hubiera supervisado la penetración anal que me práctico su novio Joaquín; porque al ser en su piso, sus amigotes no se sumarían “a la fiesta” con cualquier excusa de Joaquín como habían hecho varias veces. A cambio de no ser sodomizada esa semana, quería Clara que le hiciera un favor a Joaquín, así me lo explicó Clara:

Después de una semana complicada es momento de relajarse

Ya habíamos preparado todo para la gran tarde. Pasé por algo de dinero al cajero, llegué a casa ansioso por disfrutar de aquel acontecimiento, comencé por echar a la mochila lo que ella quería, un par de zapatillas negras de tacón alto que recién había comprado, un dildo rosa de unos 25cm, otro más de menor tamaño, pero de vibración, algunos condones y unas tangas que ella había olvidado hace ya tiempo.

Una cena cachonda que termino en sexo desenfrenado

Cuando llego a la habitación tú ya estás en la cama. Sin hacer ruido me quito las zapatillas, los pantalones y me meto bajo las sabanas. Lo primero que noto es tu calidez. Estas tendida boca abajo y como único saludo te doy un beso en la oreja. Veo que llevas ese pijama de conejitos tan mono, tendido a tu lado meto la mano por debajo de la tela y recorro tu espalda. El sentir tu carne tibia hace que me anime a continuar con las caricias. Te levanto la parte de arriba del pijama y te la dejo anudada alrededor del cuello, después recorro tu espalda a base de besos. Cuando ya no queda ni un centímetro sin acariciar decido ir más allá. Hago más grande el hueco bajo las sabanas y meto mis manos por debajo de la goma de tus pantalones, lentamente los bajo. Veo unas minúsculas bragas azul cielo, son tipo tanga y apenas son un par de hilos que enmarcan tus cachetes. Con los pantalones ya por las rodillas lo siguiente que disfruto son tus firmes glúteos, a los que no puedo evitar dar un pequeño mordisco suave pero lo suficientemente firme como para dejarte la marca. Voy deslizando el pantalón hasta sacártelo por los pies y uno vez hecho esto, recorro tus piernas con mis manos. De forma lenta pero firme, notando tu cuerpo y tu piel.

Unas ansias incontrolables por algo desconocido

Ma chi è? altro uomo che impazzito per te…, la canción de thegiornalista sonaba en mi iphone en lo que mi tren se alejaba de Venezia. Mi vuelta a casa comenzaba un 13 de Septiembre, el verano llegaba a su fin y con el mi experiencia italiana tocaba fondo. Al ritmo de Thegiornalisti y Fabri Fibra iba dándole banda sonora a mis recuerdos de un verano cargado de emociones, amores y trabajo. En definitiva me despedía de una personalidad que había creado con la ruptura de mi antigua zona de confort, algo que mi cuerpo pedía a gritos desde que mi pasado se hubiese vuelto gris años atrás. En la vida pensé que dejaría de lado todo lo que más valoro para irme a trabajar a otro país, cuya lengua desconozco y mas aún su cultura. Cada vez que he hablado del futuro siempre me veía igual, con 22 años y carrera terminada, pareja estable, boda a los 25-27 años, dependiendo de cuando sacara la oposición, y niños como muy tarde a los 30. Desde luego paraba mas tiempo en soñar una vida, que en vivirla. El tren se acercaba a Bologna cuándo yo empezaba a despertar de mis cavilaciones del pasado, viajar para mi siempre fue algo estresante, quizás por mi alta necesidad de seguridad, constantemente tengo que mirar los horarios de los trenes, aviones, buses. El pensamiento de que algo malo puede pasar siempre me ronda por la cabeza, digamos que el por si acaso para mi es un, ya que va a pasar. Al bajar del tren ya notaba el ansia de Bologna Centrale, la ciudad en sí es tranquila y fría pero se contradice con su estación, desde fuera un lugar pequeño y tranquilo, de arquitectura clásica italiana de principios del siglo XX, sin ser ostentosa, te invita a entrar y continuar el viaje. Idea de la cual te desengañas en el momento que llegas, una estación caótica, de hall estrecho, con varias salidas a pasadizos que pueden llevarte a unas vías o a otra estación completamente distinta, en definitiva un guetto ruidoso en el clima callado de Bologna. Y allí me encontraba, en la última planta de la estación de Bologna Centrale buscando la forma de salir de aquel caótico lugar, con destino al aeropuerto para volver a un mundo que, nunca pensaba que conseguiría salir y que ahora no quería volver. Buscando entre la multitud personas que aparentemente puedan tener una misma historia, chicas que rompiendo su presente han descubierto que el futuro prediseñado que habían estructurado se había comenzado a destrozar, como aquel puente veneciano que Calatrava estructuró en una realidad personal en la que la naturaleza no formaba parte. Y es que ese era mi principal problema, la falta de la naturaleza en mis planes. La “navetta” llegaba al Aeroporto Marconi y pese que mi mente empezaba a buscar la puerta de facturación y de embarque, mi corazón enloquecía por la de salida. Cualquier detalle me servía para recordar momentos del verano, y el hecho de ver mi billete me hacia pensar en el instante de darle click al Vamos de Ryannair, que provocaba la compra y por lo tanto mi pasaporte hacia la realidad. Era la niña de Piter Pan que volvía de Nunca Jamas, o mejor dicho de donde Nunca Jamás debí partir. Nada mas entrar en el avión me entró el sueño, en Málaga con el traqueteo del aterrizaje, con pensamiento confuso desperté en aquel sillón de sky azul, fui estirándome lo poco que me dejaba el lugar esperando a que la puerta del avión abriera. Como si fuera un toro saliendo a la plaza la gente se encaminaba hacia la puerta , muchos para comenzar sus vacaciones, otros para volver de ellas y yo para poner fin a este paréntesis positivo en mi vida. Mi padre esperaba en la puerta de llegadas del aeropuerto, con cara feliz pero ansiosa, nunca habíamos estado separados tanto tiempo, y sus llamadas repetidas cada día lo delataban. Cada vez que viajé me reí de esas personas que corren al ver a la persona que los espera, pero esta vez de forma inconsciente necesité correr para fundirme en un abrazo con la persona que se había interesado por mi todo estos meses fuera de mi hogar. En el coche, camino de casa, esa imagen no se me iba de la cabeza, un padre necesitado abrazando a una hija que no quería regresar, o eso pensaba. Todo el trayecto pensando en no volver y ahora que he llegado me viene el sentimiento de que tenía que haber retornado antes. La necesidad de seguridad se volvía a apoderar de mi.Sin duda se avecinaba una semana de reencuentros, para mi el mas esperado era con mi hermano. Cuando el acabó su movilidad Erasmus yo comenzaba mi experiencia italiana, por tanto, no lo veía desde año y medio por lo menos. Antonio era de esas personas que enganchan solo con abrir la boca, que pueden conseguir todo lo que quieren de una forma que para los demás sería impensable. Lo echaba de menos constantemente, era mi doble en todo, era quien me acababa las frases, era quien con una sola mirada sabía lo que quería o necesitaba, concluyendo la persona que me hacía volar en tierra. Sentía su ausencia desde hacía un año, desde que se fue una parte de mi faltaba, me sentía vacía por dentro, un relleno que ni mi novio,ex, ni mi familia podía cubrir. Por el es que vine unos días antes de Italia, quería reunirnos a toda la familia el 16 de Septiembre en casa para contarnos algo, que viniendo de una persona tan informal y subjetiva, pedir un encuentro formal solo podía ser por una chica. Convencí a mi padre para que me dejara en Córdoba en vez de en el pueblo para al menos salir de fiesta y recordar mis rutinas de Mercado y Góngora, de ahí que Paola me estuviera esperando en la puerta de su casa, maquillada y todo, solo para soltar las maletas e ir corriendo al Mercado a beber hasta decir no de gins tonic, aunque con lo italianizada que volvía mi cuerpo necesitaba mas un spritz.Un abrazo como el de la terminal me despedía de mi padre, diciéndome adiós me dejaba en brazos de las palabras mal sonantes de mi amiga. Puta, guarra o hija puta es la forma de decirme corazón, mi vida o te quiero que tuvo siempre para mostrar sus sentimientos, Paola tan clara para unas cosas pero tan gris para otras, a día de hoy creo que no ha sido capaz de decirle te quiero a su madre, aunque conociéndola le dirá idiota en lugar de te echo de menos. La noche no merece ni comentarla, el cansancio y las ganas por volver a ver a Antonio me pedían sueño y que pasaran las horas. Así que tras ponerme al día con mi soez amiga, nos echamos a dormir tras el último cigarro de charla y confesiones, intenté resumir mi verano en breves palabras, lo que provocó que mas que un cigarro fuera un paquete. El desayuno fue rápido, Antonio llegaba a las 12, y desde las 8 ya miraba el reloj, casi rogando para que sus manijas elevaran el ritmo y que los minutos se convirtieran en segundos. Tras este momento de plegarias imposibles, salí sin decirle adiós a Pao, que estaba en una de sus interminables duchas. Sabía que Antonio llegaba sobre las 12 a la estación de trenes y que iría seguramente al punto de reunión de sus amigos, un bareto cutre del centro del cual mi hermano hablaba de el como si de una basílica se tratara. Mi plan sería presentarme directamente allí para verlo, y fundirme en un gran abrazo intentando imitar el que me daría mi padre ayer, el cual aun rondaba en mi cabeza. Me bajaba de la linea 7, los nervios del reencuentro se apoderaban de mi, un nervio que se convertía en ansia y que me hacia elevar el ritmo de mi caminar haciendo sonar mis discretos tacones de una forma peculiar, siempre he sido un desastre y ya era desde Italia que prorrogaba el cambiarle las tapas. La entrada en el bareto cutre de mi hermano y sus amigos me hizo sentirme como en una cámara de descompresión, que me hacía sentirme en otro ecosistema. Saludé a javi, jorge y al resto, antes de que me dijeran nada entre hasta el fondo con el ruido característico que hacían mis pies, buscando a mi hermano llegué hacia una ligera cuestecita que separaba el templo de mi hermano en dos. Un imán me paró en seco en aquella rampa, pensé en que la unión fraterna era tan fuerte como para girarme porque Antonio estaba detrás de mi, pero al volverme me desengañé. Jorge, con voz burlesca, tal vez al verme tan nerviosa buscando por el bar como si fuese una niña que en reyes busca sus regalos, me explicó que mi hermano estaba en la universidad y que iría directamente al piso mas tarde. Fue un chasco grande, tanto tiempo esperando verle de nuevo y ahora tendría que seguir esperando, aun así este nerviosismo no se iba, esta ansiedad reinante en mi aun latía dentro de mi, no alcanzaba a adivinar el por que de este sentimiento, era como si lo que buscaba desde hace tiempo estuviera cerca miá, pero ese alguien no fuera mi hermano. Pensaba que era por la necesidad de reencuentro familiar pero, si sabía que el momento llegaría mas tarde y que ademas tenía tiempo para compartir con mi hermano antes de que se volviera a ir, no consigo comprender este sentimiento. Salí de aquel lugar sin saber muy bien lo que estaba pasando, encarando la puerta de aquel antro se me acentuaba una falta de aire mezclada con latido taquicardico que seguía un ritmo continuo y veloz haciéndome volar en tierra. Su voz me hizo comprender todo, un simple vámonos me dejo marcada, en un momento comprendí lo que me estaba pasando, estaba enloqueciendo por segundos, de forma lenta y continua, formando minutos estaba atrayéndome por ley newtoniana hacia alguien, un ente que no conocía, algo que sin conocerlo me hacia “impazzire”. Conseguí abrir la puerta y salir. Intentando olvidar este momento, que seguramente no se repitiría, volvía a mi viejo piso de estudiantes, quería volver a oler ese perfume estudiantil de mezcla de fritos, tupper y alcohol malo que hacia crecer a las mentes del mañana. Paola me esperaba allí, tras media hora de reproches típicos por no haberme despedido esta mañana de ella, conseguimos comer algo. Yo me recordaba en Italia mejor con la carbonara, aun así mi amiga quedó encantada, aunque poco me puedo fiar de ella con lo cumplida que siempre fue. Dos horas pasaron solo para saber que ponernos, a mi me daba igual pero como dije a Paola que saldríamos con los amigos de mi hermano, enloqueció. Siempre que le digo algo del estilo ocurre, se le gira la cara en el momento que le digo que chicos vienen con nosotros y mas aún si eran ellos. Ese grupo tenía algo que la volvía tonta, no eran chicos de gimnasio, no eran los mas cultos y menos los mas simpáticos, tan herméticos, escondiendo algo que nadie sabe el que.En especial por uno, que en lo que llevo de universidad nunca ví, pero siempre escuché de el. Un fantasma entre sus amigos, que no sabías muy bien si existía porque era una excepción en ese grupo, hablaban de sus viajes, de sus contactos, de su gracia, de su don de gentes… Era la antítesis de todo ese grupo social, como la excepción que confirma toda regla ortográfica, y en cierto modo me daban ganas de conocerlo, aunque no sabía curiosidad o necesidad. Conseguí arrastrar por fin a mi amiga hacia el piso de hormonas de mi hermano, no recordaba muy bien pero gracias a dios Antonio dió señales de vida para señalarme el lugar. La escasez de ansiedad me demostró que el big bang interno no fue por el, era por ese ente, que volvía hacia mi cabeza y giraba en ella sin parar, dándose de bruces constantemente con mis paredes craneales. De nuevo la puerta fue determinante, el fantasma ansioso volvía hacia mi. Un olor me dió fuerte, muchas horas de persianas bajadas, sudor, comida recalentada y alcohol, mucho alcohol.-¡Italiana!!! ¿Cómo estas “hermona”? Dame un abrazo anda!(siempre le encantó cambiar las palabras y ese “hermona” sonaba a te quiero).Estaba muda, de nuevo alguien faltaba como en el bar, y mi radar físico detectaba que no estaba lejos.-Pero no te quedes muda y toma una cerveza. Tenía muchas ganas de verte por fin hermonita.Antonio seguía con su euforia pero yo solo podía hacer caso a mi ritmo ventricular, necesitaba salir de allí y solo pude parar a decirle que fui a buscarlo y no estaba. Cobarde fui, podría haber salido de dudas y por no afrontar la realidad, tuve que salir corriendo. Aun así me aseguré una última baza, la noche. En Góngora pondría fin a esta duda, tenía que decidir entre vivir una noche como una leona o 100 como una oveja. PD; Me gustaría ver vuestros comentarios y que os esta pareciendo. Gracias

Con la mejor amiga de mi hija, la jovencita folla de lo lindo, muy putita

Era Viernes , cuando salí por la tarde de trabajar. Cogí el metro para volver a casa. Era ya bastante tarde pero aún había luz solar casi había acabado el invierno y llegaba la primavera. El metro iba casi vacío y entre la gente había una chica con el pelo castaño que miraba por la ventana. Esa chica me hizo recordar a Alicia, Alicia es la compañera de mi hija, mide 1.75 y tiene una melena castaña rizada, sus ojos son verdes y muy hermosos, y sobretodo los mejor que tiene son sus tetas que lucía y su culito redondito y firme ese que quitaba el sentido a todo varón que lo veía, vamos un bomboncito de chica…de la cual ya tuve una experiencia hacía varios días y que al recordar se me pone dura la polla, No había vuelto a ver a Alicia ni en el metro, supongo que se quedaría ruborizada después del incidente del metro el cual conté hace tiempo titulado “Con la amiga de mi hija en el metro”.

Mi hermanita despierta su sexualidad con nuestro tío

Desde que murieron nuestros padres, en ese fatídico accidente de avión, yo quedé casi a cuidado de mi hermanita, una real tragedia por donde se la mire, era pequeño y no podía asimilar que en casa ya no estaba mi mami, ni mi papi, solamente me quedaba en el mundo mi hermana, quien tuvo que crecer de golpe y para ser la cabeza del hogar.

Mi papi tiene una nueva amante, esa soy yo. Soy su sumisa y dejo que me haga todo lo que quiera

El pánico, el miedo y la impotencia me invadían la cabeza, mi cuerpo se estremecía como si un rayo me atravesara, toda mi piel siente los roces de sus manos que están llenas de fuego, padre estas quemándome los muslos mientras me sujetas mientras me penetras con tu colosal miembro y me arrancas lagrimas de dolor, siento un desgarre, quiero caer, pero tú me sostienes, y me exiges resistir sin importar que te suplique parar.