me cojo ami tia

Esa tarde hacia mucho calor, estuve en mi casa desnudo para estar fresco. Gracias a eso conocí a mi vecino y disfruté un momento sexual gay

Hola a todos. Vuelvo a escribiros para contaros otra de mis experiencias, que espero sea de vuestro gusto. Esta me sucedió cuando aún estaba en el instituto. Habitualmente pasaba las tardes con la casa para mí en aquella época, ya que mis padres solían trabajar hasta la noche. Y como tengo la suerte de vivir en Murcia donde el tiempo acompaña, en cuanto puedo, aprovecho para ir por la casa ligero de ropa. A menudo acababa excitándome y masturbándome viendo una porno, lenta y suavemente, en casi cualquier habitación de la casa, mientras me metía algún juguetito por mi culo. Era uno de mis máximos placeres.

Luego de comerme la verga de mi tío, pasé a disfrutar las tetas de mi tía, con ella tuve mi primera experiencia lésbica

Una vez que mis tíos terminaron de coger como locos después de nuestra experiencia compartida, mi tía bajó a la cocina a hacer la comida, estaba de mucho mejor humor que de costumbre, obviamente la cogida que mi tío le dio la había dejado más que satisfecha; yo me sentía muy incómoda con la situación, pero a la vez muy excitada por saber lo que sería comerme una concha, en especial si se trataba de la de mi tía, así que me puse ropa más presentable y bajé a la cocina a ofrecer mi ayuda, como pretexto para platicar con mi tía.

Nunca me lo imagine, nunca creí que terminaría en un trio con otros dos hombres, fue una experiencia única y llena de placer

Jaime, mi amigo hetero, pasó muy pronto a convertirse en mi amante secreto. Seguíamos entrenando juntos casi a diario en el gym y dos veces a la semana, Marcos nos entrenaba a los dos: nos pesaba, nos medía, repasaba la dieta y la tabla. Siempre apuntaba los datos con satisfacción, como si fuéramos su pequeño proyecto de “cuerpo escoria” a “pibón”. En mi caso, era así. En muy poco tiempo me habia puesto bastante mejor, más tonificado. Aunque aún tenia un poco de tripita.

Lidia es una ex compañera de trabajo de mi madre, me lleva entre 10 a 15 años. Nos vemos una vez al año para darnos un poco de amor

Lidia, es una ex compañera de trabajo de mi madre, es entre 10 y quince años mayor que yo, es decir, tiene más de 60, cerca de 65 años. Viuda hace más de 20 y sin rehacer su vida en pareja. Nos queremos muchísimo, y nos vemos muy poco; con suerte una vez al año, cuando rara vez voy al Departamento donde me crie. Lidia era mi amor platónico de niñez y juventud, y ella sabía, más de alguna conversación tuvimos al respecto, besos cuneteados, algún refregón más allá de lo normal, pero ella siempre se escabullía. No sé si era un juego o temor. Ese día fui a hablar con el arrendatario, y al pasar por fuera de su departamento, vi que tenía la ventana abierta, toque a la puerta, Lidia abrió la puerta y al verme se emocionó; hecho sus brazos a mi cuello y me beso en la mejilla, yo me retire un poco para mirarla de cuerpo entera y comentarle lo bien que estaba, me acerque a besarla, y nuevamente caímos en el juego de los besos en las comisuras de los labios. Nos miramos pícaramente y nos sonreímos.

Estaba aburrido, así que llame a un transexual para tener una experiencia nueva, fue una de las mejores cosas que me pasaron. No podía dejar de gemir del placer

Había salido de fiesta con mis amigos, fue una noche divertida, con alcohol, buena comida y buenas conversaciones (un poco picantonas), después de cenar nos fuimos al pub de moda, allí me puse enfermísimo viendo como las “niñas” iban con sus vestiditos de verano, sus escotes de locura, sus sandalias que dejaban ver sus preciosos pies… A pesar de intentar ligar a alguna de ellas me fui a dormir solo, solo y borracho, solo, borracho y con una calentura importante, aún era relativamente pronto así que me hice un último petilla y me puse a leer relatos eróticos en esta misma web, me encantan los de dominación, especialmente aquéllos en que una mujer le folla el culo a su pareja, o le obliga a su novio a ver como se folla a otros, pero hay un fetiche al que nunca me había atrevido a sucumbir, que todo eso lo hiciese un transexual.

Me desnudé completamente y abracé con fuerza el escultural cuerpo de mi hermana. Nuestras lenguas se entrecruzaron en su boca

Desde que mi hermanita de 18 años me masturbara con sus labios no había parado de pensar en ello. Sabía que no estaba bien, que yo tenía una novia con la que era feliz… pero aquella joven, con sus ojos negros y su larga melena seguía siendo objeto de mis masturbaciones nocturnas una y otra vez. Después de ver como mi leche salía hacia los labios de mi joven hermana, después de ver como ella se masturbaba, estaba decidido a dar un paso más. Quería tener ese coño en mi boca, quería saborear su sexo con mi lengua… y quería hacer el amor salvajemente con mi hermana. Seguía haciéndolo con mi novia, pero ella jamás había querido masturbarme con sus labios y jamás consentiría el tipo de sexo que yo quería con mi hermana.

Usando a la amiguita de mi hija

Mentiría si dijese que era la primera vez que me fijaba en ella, Mireia era preciosa tenía un cuerpo espectacular , joven y suave y creo, para decir la verdad, que ella también se fijó alguna vez en mi .Era la mejor amiga de mi hija y tenía dieciocho años. Conociendolas a ella y a mi hija se muy bien que nunca habría estado con ningún hombre. Un día en verano en la piscina de la urbanizacion no se que me paso, la verdad es que nada de lo que paso en ese dia lo entiendo bien , el caso es que no pude aguantar y la demostré descaradamente con mi mirada que me apetecía disfrutar de su cuerpo, ella yo creo que lo entendió perfectamente pues sonrío y no fue ésta la primera mirada que la hice esa tarde en la piscina que fuese respondida con vergonzosas y picaras miradas hacia mi.Ese día su cuerpo lucía espectacular y la verdad que me dio hasta un poco de vergüenza el descaro con el que la miraba teniendo incluso miedo de que mi hija se diese cuenta . En un momento dado ella estaba apoyada en el borde de la piscina descansando y me acerque a ella, antes habia colocado mi polla de forma que se notase mas para que ella al hablar conmigo la viese, como digo me acerque a ella y saque cualquier tipo de conversacion, inmediatamente y sin ningun remilgo ella miro descaradamente a mi polla que por loa emocion aparte de notarse por el traje de baño habia aumentado un poco de tamaño y era totalmte apreciable…ella no respondio a la tonteria que la pregunte y fijo su vista en mi rabo..yo disfrute viendola turbada y la mire a los ojo..una decimas de segundo fueron pero lo suficiente para que al cruzar nuestar mirada el deseo estuviese presente ya … La semilla estaba puesta,mis huevos estaban ya sufriendo la presion del deseo y todo estaba preparado para que ocurriese lo que ocurrió cuando salimos de la piscina . Mi hija ,Mireia y su amigo Roberto subieron conmigo a casa a seguir jugando a cartas, habian estado jugando en la piscina y ese día quisieron seguir la partida en casa, como sólo eran tres me pidieron si podía jugar yo con ellos y como yo no tenía nada que hacer acepte.

Una presentadora del clima pronostica una noche caliente con humedad

Mi nombre, bueno, mi nombre es muy conocido en el medio del espectáculo, ¿actriz?, no… ¿cantante?, tampoco, ¿famosa?, se podría decir. Soy reportera y conductora de televisión por las mañanas en Televisa, ¿Quién soy?, dejen que les cuente esta pequeña historia, y al final si aún no lo han adivinado, de todas formas les diré quién soy.

Mi hermana Y Yo gozabamos

Me llamo Eduardo, actualmente tengo 21 años, tengo 5 hermanas y yo soy el menor de ellas mi hermana la menor (aunque mayor que yo por 8 años) se llama Mireya, ella desde pequeña fue una niña “precoz” ya que veia con morbo las peliculas con escenas sexuales, en varias ocasiones la encontré masturbandose aunque al yo ser un niño no sabía lo que hacía y por si fuera poco se desarrolló de manera espectacular, pues cuando iba en 6o de primaria tenía mas cuerpo que todas las demás niñas de su salón. Ella me inició en esto del incesto de alguna u otra forma pues fueron varios los encuentros que tuve con ella. El primero recuerdo bien fue cuando yo tenía más o menos 5 años estabamos haciendo la cama cuando me dijo : “te doy 10 pesos si me das un beso aquí” y me mostró su vagina, impecable, lampiña yo lo tomaba como juego de niños asi que me encantaba “jugar” con ella. Fueron varias las ocasiones en las que me mostró poco a poco su cuerpo entero, desde situaciones donde me pedía que le ayudara a bañarse hasta cuando me pedía que masajeara sus piernas y más arriba…

A la prima.

Existe un dicho por estos lares que dicta: “A la prima, se le arrima”. Razones del porqué de este dicho sobran, la más evidente es que por lo general se cuenta siempre con mínimo una prima que le provoca a uno olvidar cualquier tipo de lazo sanguíneo y fantasear hasta el punto de intentar algún tipo de encuentro o contacto que materialice el mentado dicho.