mamas calientes

Mi madre sin voltear se quedó callada. Admiraba su hermosa cintura y el bulto de sus pompis sobre la falda, todo empezó con una inyección

Soy de un lugar donde la gente es muy conservadora y poco maliciosa, por lo general casi todos los vecinos nos conocemos y, por tanto, los lazos familiares siempre son fuertes. Yo vivo solo con mi madre, Lulita como la llaman sus amigas. Es una mujer que admiro, respeto y quiero mucho. Desde que yo tenía 8 años se hace cargo de mí, ya que mi padre falleció en un accidente de trabajo y con poco dinero del seguro y una propiedad rural, mi madre invirtió en una refaccionaria.

Fui de fin de semana con el hijo de un amigo de mi novio y al final me lo terminé follando bien duro, no iba a permitir que este pendejo hermoso se me escapara de mis manos y de mi polla

Me desperté antes de que sonara la alarma. Tenía muchas ganas de subir a esquiar y esperaba ansioso a que sonara la alarma de las siete para ducha rápida, desayuno y correr a las pistas. Con el pelo aun mojado y solo vistiendo las mallas de calor, salí a la cocina del apartamento para preparar el desayuno. Alvaro estaría aún dormido en la habitación de invitados. Mientras iba preprando el pan para tostar, buscaba los cereales y el zumo, pensaba, otra vez, en su sonrisa. En su cara sus labios. Su pelo. Su cuerpo. Estaba tan bueno. Álvaro es el hijo mayor de un amigo de mi novio. Es decir, que yo salía más veces a cenar con sus padres y mi novio que con él. Pero como mi novio era mayor (cumplirá este año 50) y el fue un hijo “tempranero”, la diferencia entre los dos era de menos de ocho años; 28 contra 36. Es cierto que yo parezco mucho más joven de la edad que tengo, por lo que si nos vieran por la calle pensarían que somos la típica pareja de amigos en sus treinta que se iban a esquiar juntos el fin de semana.

Mi mujer es ninfómana y va a terapia a que la cojan otros hombres, me molesta, pero me pone tan caliente que la tengo que coger salvajemente

La narración de Elena me había excitado como no recordaba haber estado nunca y tan solo deseaba follarla, me daba igual ser un cornudo, me importaba un carajo que ella fuese una ninfómana, quería poseer su cuerpo, manosearle, lamer sus tetas, morder sus pezones, sentir la humedad de su coño en mis dedos y sobre todo volver a sentir mi polla dentro de su coño. No tenía ni idea de que esperaba mi mujer de mi, ni me interesaba, solo pensaba en mi deseo por follar su coño y correrme sin preocuparme en nada más.

Lucia, la hija de mi hermano vino en busca de clases particulares pero en realidad no pude contenerme ante semejante mujeron y a solas conmigo

Tenemos la suerte de ser una familia muy numerosa, somos varios hermanos, primos, sobrinos, que nos visitamos con frecuencia. El día de ayer conversé con mi sobrina Lucía 18 años, hija de mi hermano mayor Ernesto, quien tiene unos pequeños problemas en sus estudios en la facultad y como yo tengo una suplencia en una de ellas me pidió si le podía ayudar.

Vi cómo se follaban a mi novia y me encanto la experiencia

Me llamo Daniel, tengo 27 años, desde hace casi 10 salgo con Liz , ella es de pequeña estatura y complexion delgada con un par de bubis de buen tamaño, unas nalgitas paraditas y apretadas y cara de muñequita, no apartenta sus 26 años que tiene, tan es asi que hay ocaciones que la gente que le calcula 16 años.

Esa última noche la pasé con mi tío en su cama, sin dudas es el mejor amante que he tenido en la vida. El sí que sabe cómo hacerme gozar

Luego del sexo rico que me había dado en la noche y de dormir unas horas, mi tío se levantó al baño, yo hice lo mismo tras de él, me limpié con agua, sentada, dejé caer el agua y me enjaboné, luego más agua, al llegar, me abrazó, creí que seguiríamos durmiendo, se levantó y apagó la luz, cuando volvió, volví a acomodarme entre sus brazos y el acarició mis caderas y me beso y luego, se apartó un poco y me metió dos dedos de un solo golpe, chillé y como siempre, hacía esa risa burlona, que me gusta.

follando a mi entrenadora de gimnasia

fue una tarde en la escuela, yo tenia 16 años y vivia en españa, y tenia una entrenadora de gimnasia, que por cierto estaba muy buena, pero en fin, sigamos, ella era una diosa latina ojitos pardos, buenas tetas y un buen anazo, cada clase que teníamos yo me excitaba, me iba al baño y m la corria, hasta que una dia la profe me dijo estas hecho un papasito, yo me sorprendi, y sin pensar mucho le dije: profesora usted es muy bella y atractiva, y cada clase me pone a full, a lo que ella respondio: ¿que te parece si a la salida vamos a mi depa, sin dudar le dije que si.

Miriam le da vuelta a su matrimonio y ahora solo tienen tríos

Bueno como ya saben me llamo Laura y espero que hayan leído mi relatos y que hayan tenido unas ricas corridas bueno cada relato da a conocer alguna experiencia en mi vida y no sigo porque se pierde el interés a leer mucho sobre un mismo tema entonces trato de variar para que ustedes puedan disfrutar de cada relato y correrse de la mejor manera

Cuando estuvo conmigo no dejo de ponerme los cuernos, incluso sigue haciéndolo a pesar de que este con otro, solo busca lastimarme con sexo

Los cuernos que me puso mi ex empezaron prácticamente al inicio de nuestra relación. Por entonces ella no sabia si lo nuestro seria serio y aun sentía algo por su ex, con quien siguió quedando durante nuestros cuatro primeros meses. A veces quedaban en casa de ella y a veces en casa de él, donde la follaba tanto como quería. Su polla era enorme, la mas grande que mi ex ha catado, por lo que muchas veces estos encuentros acaban consistiendo en mi novia chupando polla hasta que se le cansaba la mandíbula. A veces acababa en su boca y ella tragaba, otras en su carita de niña buena y otras en sus tetas. Por mi parte, a mi no me la chupo hasta que llevábamos casi dos meses juntos y no la folle hasta pasados los tres. Lo que si hacíamos era quedar y enrollarnos, con muchos besos y lametones por mi cuenta, sin saber que en más de una ocasión por donde yo pasaba había estado el semen de su ex tan solo unas horas antes. Sus encuentros acabaron cuando el se echo otra novia y decidió dejar de verla.

Recibiendo el castigo por infidelidad

Al salir de una reunión con un cliente, mire la hora. Eran las 17:00 y con el transito que había, si volvía a la empresa llegaría a las 18:00, que era la hora de plegar. Así que como que estaba cerca de casa, llame a la empresa para saber si había algo urgente que requiriera mi presencia, y como que no lo había les dije que no volvería a la empresa sino que iría directamente a mi casa, que estaba a menos de 15 minutos de donde estaba. Esto no era la primera vez que lo hacia, y tenia el beneplácito de mi jefe para hacerlo. Tampoco era algo habitual, soy el director de postventa de una empresa importante y, normalmente, es el personal a mi cargo los que van a ver a los clientes; excepto en el caso de unos pocos clientes, que dada su importancia me ocupo yo directamente de ellos. Y el cliente de esta tarde era uno de los mas importantes.