como ser una puta en la cama

No me importa lo que digan las reglas de la sociedad, me encanto ser yo quien estrenara la gran polla de mi hijo

Era una calurosa noche de verano, es la segunda vez que me despertaba. Imposible dormir de un tirón con ese calor, imposible para mi porque mi marido sí dormía profundamente a mi lado, no me extraña, tiene un trabajo agotador y casi siempre llega a casa muy cansado, cuando se acuesta siempre duerme de un tirón hasta el día siguiente. Traté de conciliar el sueño de nuevo, pero era imposible. “Quizás en el patio haga algo de brisa y pueda aliviarme un poco” -pensé-. Me levanté con cuidado y fui hacia el patio. Estaba todo muy oscuro y debía tener cuidado de no tropezar con nada aunque la luz de las farolas de la calle que se colaba por las ventanas abiertas iluminaba débilmente mi recorrido.Vivimos en una casa grande, con un gran patio interior. Mi familia está compuesta por mi marido, mi hija Eva, de 14 años y mi hijo Roberto, de 18 años. Mi habitación y la de mi hija están en la planta alta, pero la de mi hijo está en la planta baja dando al patio por una ventana. Cuando llegué al patio un detalle llamó poderosamente mi atención. Una tenue luz salía de la habitación de mi hijo. “Es la lamparita que tiene en su mesita de noche” -deduje-.

Cada vez que me quedaba solo con el gitano en los vestuarios, terminaba sintiendo su enorme paquete rozando mi culo hasta que termine dejando que me la metiera hasta el fondo

El lunes cuando llegué a trabajar a la descarga del pescado congelado, volví a coincidir en los vestuarios con el gitano y sus 2 colegas. Me saludaron dando los buenos días y me puse a cambiar de ropa para empezar a trabajar. Me senté en el banco justo enfrente del gitano, ya que era donde tenía la taquilla. Él ya estaba listo para salir, pero se quedó esperando que yo me cambiara; los 2 amigos ya se habían marchado, al igual que la mayoría de la gente; cuando estaba colocando la ropa en la mochila y guardar esta en la taquilla y ponerme luego el chándal que usaba para trabajar, el gitano se levantó aproximándose a mí. Llevó una de sus manos a mi culo y sobándome el mismo a través del slip que llevaba puesto, me susurró al oído; joder payo, que culito más rico, ya me has puesto cachondo y con ganas de volvértelo a chingar bien chingado.

Susy una dulce ama de casa que le es infiel a su marido con un vendedor

El día anterior había sido fabuloso, recién conoció a Armando y ya había probado el sabor y la tersura de aquel cuerpo joven; se había sentido poseída por aquella virilidad dura y gruesa, la cual había abrigado entre sus piernas de la manera ardiente y experta como solo ella sabía hacerlo. Tal vez no había disfrutado plenamente a Armando, pero ya habría tiempo para ello.

En el carnaval pude ser lo que siempre soñaba

Cuando al fin acabó su labor no pude reconocerme en el espejo. Nos miramos divertidos y comenzamos a reírnos. Paula me dio un beso en la mejilla. Habíamos sido novios en la Universidad y antes amigos, más tras sacar una plaza en Canarias decidimos que era imposible mantener una relación en la distancia y quedamos como folla-amigos. Cada vez que retornaba a la península nos veíamos y haciamos el amor como locos. Era fantástica en la cama y la mujer más divertida que he conocido.

Fui a ver a mi hermana, ella estaba dormida y no pudo resistirse, empezó a tocarla hasta que se dio cuenta de que estaba despierta y disfrutando del manoseo

Abrió la puerta y entonces fue cuando la vio acostada boca abajo, solamente tapada con una sabana hasta media cintura. Podía ver su espalda blanca y sin ninguna imperfección. Las arrugas de su musculosita celeste se plegaban entre los omoplatos y por debajo de su pelo. Flor entro a la habitación cerrando la puerta detrás de ella y quedando a oscuras se acostó. Paso una hora, hora y media y no podía dormir, el brillo de la luna que entraba por la ventana le impedía conciliar el sueño. No por el brillo en si, si no por la distracción que le causaba a sus ojos la silueta de su hermana Emilia.

Un sábado por la mañana tenía clase de Inglés avanzado para sacarme el C1 con mi compañera Inma

Un sábado por la mañana tenía clase de Inglés avanzado para sacarme el C1 con mi compañera Inma y 10 compañeros más, no había nada más coñazo que tener clase el sábado por la mañana pero por trabajo no podía ir otro día y encima había salido la noche anterior y había tenido una gran discusión con mi esposa por lo que no había dormido bien. En el sofá, ya que no tenía ganas de acostarme en la misma cama que ella. Llegue el Sábado a la academia y estuve esperando a que viniera la chica de secretaria para preguntarle una duda, al instante llegó mi compañera Inma, la cual veía de semana en semana pero llevábamos cerca de 4 meses viéndonos todos los sábados e incluso habíamos hecho buenas migas.

Jorge y Sebastián descubrieron lo mucho que se aman, ellos tienen un amor prohibido pero que los hace sentir placer

Jorge y Sebastián vivían solos en uno de los chalets de la urbanización, sin relacionarse con nadie. Habían consagrado su vida al sexo, y la intervención de una tercera persona sólo hubiera servido para molestarles en su apasionado amor. La cosa había comenzado de forma extraña, en la piscina que había en el jardín. Hasta entonces, ninguno de los dos se había mostrado sexualmente interesado en el otro, pero una calurosa mañana de verano, Sebastián se había encontrado con una visión arrebatadora: el espléndido cuerpo de Jorge sin más ropa que un slip negro que realzaba la forma de su pene. Sebastián llevaba un diminuto bañador rojo con el que no pudo disimular la erección que rápidamente se formó allí dentro. Se sentía incómodo, pero al mismo tiempo hallaba un extraordinario placer en contemplar a Jorge, que tomaba el sol junto a la piscina. Cuando éste se volvió hacia él y descubrió que Sebastián tenía la polla tiesa, no pudo evitar sonreírse (lo que hizo que Sebastián se excitase todavía más), y le aconsejó que se metiera en el agua para «bajarse eso». Sebastián le hizo caso, y aunque al principio logró su objetivo, al salir de la piscina volvió a contemplar a Jorge, y su pene volvió a crecer debajo del mojado bañador. Imposible ocultarlo, y Jorge, al verlo, no se atrevió a comentar nada, pues había descubierto que él empezaba a experimentar lo mismo que Sebastián.

La tía alegre nunca pierde tiempo para una cana al aire

Siempre he tenido una buena relación con mis primos Eulalio, Armando y Angie esta era menor en ese entonces ella tenía 18 años de diminuta estatura 1.55 aproximadamente poseedora de una hermosas piernas, bien torneadas y un trasero que no tengo palabras, yo tenía 19 años.

Mi primera vez fue bien completo, aprendí demasiado

Siempre he sido apuesto e interesante, tantas horas en frente del computador y haciendo deporte me hacían una persona educada y atlética. Que sí, que también me hacía pajas viendo porno en el compu, pero creo que muy adentro de mi ya habia decantado mi sexualidad a eso, pajas y únicamente pajas.

Por dejar insatisfecha a mi mujer, se folla a un negro

Ana y yo no tenemos muchas oportunidades de estar solos, los hijos, ya adolescentes, más los compromisos familiares y en especial el trabajo hace que sean pocos los días en los que gocemos de intimidad, por suerte estas raras ocasiones las aprovechamos a fondo, es cuando revivimos la pasión, Ana es muy sensual y como a mi le encanta el sexo pero algunas veces estamos más de dos semanas sin hacerlo por lo que os he comentado antes.