cogiendo con extraños

Su hermana y su cuñado la iniciarían en el sexo, tenía con ellos el placer garantizado

Su hermana y su cuñado la iniciarían en el sexo, tenía con ellos el placer garantizado. A mis 30 años, aquello que solo imaginé en mis sueños por fin estaba ocurriendo y aun cuanto sentía como mi cuerpo se convulsionaba al ritmo de un placentero orgasmo, no daba crédito a lo que veía: Sonia estaba engullendo mi verga, moviéndose al ritmo de mis eyaculaciones mientras con una mano lo masajeaba firmemente y con la otra hacía lo mismo con mis testículos. Procedió luego a lamer el capullo lentamente, eliminando todo rastro de semen. En ningún momento había dejado de mirarla pero ahora noté que sus ojos tenían un brillo especial, reflejando la lujuria de que era presa.

La madre de mi amigo siempre me llamo la atención, es una de esas mujeres que puede volver loco a cualquiera. Me regalo una mini paja que me hizo pensar en ella toda la noche

Resulta que mi amigo, el típico que nos conocemos desde pequeños, siempre nos invita a su casa a jugar a la Play, beber unas cervezas y cenar unas pizzas. A la madre la conozco desde crío porque siempre iba a buscarle al colegio. Esa madre que tuvo al hijo en torno a los 20 años y ahora tiene 40, es una MILF pero tiene un cuerpazo que no pasan los años por ella.

Solo una vez, aventura con la mujer de mi padre

Hay decisiones que uno toma que no tienen retorno. Casarse, divorciarse o traicionar… Para mí no fue sencillo darme cuenta de que me estaba metiendo, contra todos los códigos, con la mina de mi papá. Peor aún, para la mayoría de la gente era más que la mujer de mi papá, era como una madre para mí. Y vaya si lo era…. O al menos eso creía yo.

En la casa de la playa el tío se excita con los juegos de su sobrinita en la cama. Termina perdiendo su virginidad y prometiendo ser su putita para siempre

En la casa de la playa el tío se excita con los juegos de su sobrinita en la cama. Termina perdiendo su virginidad y prometiendo ser su putita para siempre. Hola, me llamo Víctor, hace unos días me encontré con esta pagina buscando algo nuevo y excitante, me llamo mucho la atención la sección de relaciones entre miembros de una misma familia y por eso me animo a contarles esta historia real.

Orgía familiar y una tortura sexual que jamás se olvidarán

Bruno (se hacía llamar Bruce) tenía 78 años, era alto, de pelo largo y cano. Lucía una barba blanca al más puro estilo Valle Inclán. Vestía con trajes hechos a medida, llevaba un Rolex en el pulso, dos diamantes en sendos anillos, una pulsera y una cadena, ambas de oro… Y es que los laboratorios farmacéuticos de los que era propietario le daban para eso, para seis autos, entre los que estaban un lamborghini, un porsche y un ferrari, para un castillo en Escocia, una mansión, para haberse casado con una espectacular mujer de 32 años, y para todo lo que se le antojase.

Con mi pareja empezamos un juego en donde fingimos sernos infieles, es muy intenso y la verdad es que está empezando a salirse de control

Ubicado en un pequeño pueblo cerca del campus de la universidad, Pedro y Jimena, con la ayuda de sus padres, pudieron alquilar un departamento pequeño. Ambos tienen empleos locales para ayudar a pagar los gastos; Jimena en el supermercado local mientras Pedro trabajaba en el restaurante de comida rápida más cercano. No era glamoroso, pero no era necesario. Terminar la universidad y estar juntos era lo único que les importaba.