Category: Sexo Virtual

Sexo bastante placentero a través de Instagram

Es curioso ver cómo algunas de las mejores cosas de la vida ocurren de forma absolutamente casual y sin tenerlo previsto. Por ejemplo, Cristina. Ella es una chica que un día empezó a seguirme en Instagram porque le hizo gracia una tontería que subí. Al principio simplemente era comentar esas tonterías. Respondía a mis historias, y si me pillaba con ganas le seguía la conversación —podíamos hablar durante horas—. Poco a poco, ella se iba volviendo más cariñosa. No era demasiado, simplemente mandarme besos, llamarme guapo o preocuparse por mí, pero me di cuenta de que la tenía ahí. Y a mí me excitó la idea. No penséis mal, simplemente no he tenido mucha suerte con las mujeres a lo largo de mi vida, y tener la posibilidad de “jugar” —nunca en el mal sentido— con una me gustaba.

Cibersexo (Virtualidades…)

Encontré tu mensaje en mi bandeja de entrada te sentiste tocado por la sensualidad de mis palabras, ellas se metieron en la intimidad de tu espacio, acariciando tu imaginación, excitando tus sentidos. Y tu mensaje ahí, hacia que tus sensaciones llegaran a mí transformadas en letras, eran ahora tus palabras las que se estrellaban en mi mente erizando mi piel.

Así fue mi primera vez teniendo ciber sexo

Durante esta cuarentena lo que nos sobra a la mayoría de personas que nos encontramos en casa es el tiempo, y ese tiempo libre nos lleva a realizar diversas actividades, y bueno una de esas actividades se las contare a continuación….

En el baño con una cámara, un calentón que se volverá inolvidable

La conocí hace unas semanas por un chat para adultos. Poco a poco congeniamos y entre risas y erotismo nos dimos skype para hablar más tranquilamente. Solíamos hablar de nuestras vidas sin contar demasiado, enviarnos fotos sin mostrar nuestra cara y, sobretodo recreando escenas eróticas. Imaginamos siendo vecinos, desconocidos de una noche, follando en el sofá, en la cama despertar… múltiple y pornosas posibilidades. Hasta que todo cambio un día.

Llego a casa cachonda y decidió tener sexo telefónico con un desconocido

Abro el chat. Pienso un nombre sugerente e inicio sesión. Entro directa al canal de “Adultos”. Empiezan a sonar las notificaciones de privados. Una tras otra. Silencio las notificaciones y empiezo a leer lo que me han escrito. Ignoro los bots, los mensajes que no me convencen. Respondo a aquellos que podrían servirme. La conversación es rápida, directa, yo ya me estoy masturbando ante el morbo de la situación.